Un niño chileno de apenas seis años se encuentra entre las víctimas fatales que dejó el terremoto de magnitud 7.4 registrado durante la mañana del lunes 10 de agosto en Colombia.
El menor llevaba poco tiempo viviendo en ese país y se encontraba en su establecimiento educacional al momento en que ocurrió el movimiento telúrico.
Su padre, quien permanece en Chile, realizó un llamado para conseguir ayuda que le permita viajar hasta Colombia y gestionar personalmente la entrega del cuerpo de su hijo.
Advirtió que tramitar la entrega desde Chile toma más tiempo que de forma presencial.
Niño llevaba solo un mes viviendo en Colombia
De acuerdo con los antecedentes recogidos por T13, el pequeño tenía seis años y había llegado a Colombia recién hace un mes.
El traslado se produjo luego de que su madre decidiera mudarse al país para comenzar una nueva vida.
Al momento del terremoto, el menor se encontraba en el jardín infantil.
Padre pide ayuda para viajar a Colombia
Tras conocer la muerte de su hijo, Ramón Muñoz, padre del menor, comenzó a realizar gestiones desde Chile para poder recuperar sus restos.
Según relató a T13, se habría encontrado con dificultades debido a la nacionalidad chilena del niño.
“Como no lo identifican como colombiano, no quiere entregar el cuerpo el Servicio Médico Legal [...] Se demorarían 150 días”, aseguró el padre.
Muñoz sostuvo que le indicaron que si él viaja personalmente a solicitar la entrega del cuerpo, el procedimiento podría realizarse inmediatamente.
Por este motivo, realizó un llamado público para conseguir ayuda que le permita trasladarse hasta Colombia.
“Quiero pedirle ayuda a la gente, que se ponga la mano en el corazón para yo poder llegar a donde mi guagüita”, expresó.
Terremoto dejó más de 200 fallecidos
La muerte del niño chileno se produjo en medio del terremoto de magnitud 7.4 que sacudió durante la mañana del lunes diferentes sectores de Colombia.
Por el momento, el balance informado alcanzaba los 241 fallecidos y más de dos mil heridos, mientras continuaban las labores de búsqueda entre los edificios y viviendas destruidas.
Pereira y Cali se encuentran entre las ciudades más golpeadas por la emergencia.
Las autoridades cerraron las escuelas públicas y numerosos habitantes han optado por dormir en parques ante el temor de nuevas réplicas.