AFP

Dos meses después de las elecciones legislativas, las fuerzas políticas italianas intentarán este lunes por última vez formar gobierno bajo la amenaza del presidente de la República, Sergio Mattarella, de nombrar un gabinete técnico si no lo consiguen.

Tras dos meses de negociaciones no fue posible el acuerdo entre la coalición de derecha liderada por la Liga (extrema derecha), la más votada con 37% de los sufragios, el Movimiento 5 Estrellas (antisistema, 32%) y el Partido Demócrata (PD, centroizquierda, 19%).

Estos partidos volverán a consultar con el presidente de la República, antes de que lo hagan por la tarde el resto de formaciones.

Para evitar un gobierno técnico, el presidente de la Liga, Matteo Salvini, propuso el viernes al M5S un acuerdo de gobierno hasta diciembre para adoptar una nueva reforma electoral, votar el presupuesto para 2019 y luego celebrar nuevas elecciones.

Por su parte el líder del M5S, Luigi Di Maio, dijo el domingo en televisión que estaba dispuesto a renunciar al puesto de primer ministro para alcanzar un acuerdo con la Liga.

"Si se trata realmente de cambiar las cosas (...) le digo a Salvini: 'Elijamos juntos un jefe de gobierno' a condición que sirva para adoptar la renta del ciudadano [una idea que rechaza la Liga] y modificar la reforma de las pensiones", afirmó.

Pero persiste la cuestión de Silvio Berlusconi, integrado en la coalición de derechas, que el M5S rechaza pero que Salvini no quiere abandonar.

"Yo doy un paso atrás, Salvini da un paso atrás y todavía hay alguien que debe dar un paso atrás", dijo Di Maio en referencia a Berlusconi.

Gobierno técnico 

Los responsables de la coalición de derecha se reunieron el domingo por la noche en Roma. Varios de ellos piden que el presidente de la República designe a Salvini como jefe de gobierno. También prometen encontrar entre los otros partidos los votos necesarios para formar una mayoría.

Pero según la prensa, el presidente Mattarella pide más garantías.

De momento Mattarella asegura querer nombrar un gobierno técnico como el que lideró el economista Mario Monti (2011-2013). Este gobierno tendría la misión de gestionar el país hasta el próximo presupuesto.

Mattarella quiere nombrar como primer ministro a una personalidad neutra, quizás una mujer.

Pero el M5S rechaza la idea de un gobierno técnico. "Un gobierno así no tendrá votos suficientes", advirtió el domingo Di Maio, que está dispuesto a volver a las urnas en junio o en julio.

Según Lina Palmerini, una experta en política del periódico Il Sole 24 Ore, el presidente italiano "no tiene muchas opciones".

"Si el parlamento rechaza el gobierno del presidente, la situación será muy difícil", asegura.

Según Lorenzo Pregliasco, cofundador de la agencia de análisis político Quorum/YouTrend, "los sondeos indican que es poco probable que unas nuevas elecciones cambien la relación de fuerzas".

El viernes, el cómico Beppe Grillo, fundador y guró del M5S, complicó un poco más la situación insistiendo en su idea de un referéndum para salir del euro, que oficialmente su movimiento ya había descartado.

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