Escuelas cerradas, pobreza creciente, matrimonios forzados y depresión: después de un año de pandemia, todos los indicadores que miden el desarrollo infantil y adolescente han retrocedido, un revés que presagia un estigma duradero para toda una generación, advirtió este jueves Unicef. 

"Ha aumentado el número de niños que pasan hambre, que están aislados, maltratados, ansiosos, que viven en la pobreza y que se han visto obligados a casarse", dijo Henrietta Fore, directora ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), en un comunicado emitido al cumplirse un año de que la Organización Mundial de la Salud declarara la pandemia de covid-19.

"Su acceso a la educación, la socialización y los servicios esenciales que incluyen salud, nutrición y protección ha disminuido. Las señales de que los niños llevarán las cicatrices de la pandemia en los próximos años son inconfundibles", dijo Fore en la nota.

Ante tales efectos "devastadores", la directiva de Unicef instó a poner a los niños "en el centro de los esfuerzos de recuperación", en particular "dando prioridad a las escuelas en los planes de reapertura".

Unicef citó una serie de cifras preocupantes en apoyo de las palabras de Fore. 

Si bien la pandemia ha golpeado sobre todo a adultos mayores, los niños y adolescentes menores de 20 años representan el 13% de los 71 millones de casos de coronavirus reportados en los 107 países que proporcionaron datos específicos por edad. 

En los países en desarrollo, las proyecciones muestran un aumento del 15% en la pobreza infantil. 

Entre seis y siete millones más de niños podrían sufrir desnutrición en 2020, un aumento del 14% que podría traducirse en más de 10.000 muertes adicionales por mes, principalmente en África subsahariana y el sur de Asia.

Para 168 millones de estudiantes en el mundo, las escuelas han estado cerradas durante casi un año. Un tercio de ellos no tiene acceso a la educación en línea. 

Como resultado del cierre de escuelas y el empeoramiento de la situación económica, la pandemia también podría llevar al matrimonio de 10 millones de niños para 2030, lo que se suma a los 100 millones de niñas que ya se consideraban en riesgo de matrimonio para entonces. 

Además, al menos uno de cada siete niños o adolescentes ha pasado la mayor parte del año pasado bajo órdenes de encierro, lo que aumenta la ansiedad, la depresión y el aislamiento. 

Por otra parte, el coronavirus también ha provocado la suspensión de las campañas de vacunación contra otras enfermedades, como el sarampión, en 26 países, lo que aumenta las amenazas para la salud de aquellos no inmunizados.

Publicidad