AFP

Contingentes militares de la Guardia Nacional se apostaron temprano en las afueras y accesos a la sede del Ministerio Público, en el centro de Caracas, lo que la fiscal Luisa Ortega catalogó de "asedio".

"Denuncio esta arbitrariedad ante la comunidad nacional e internacional", indicó en Twitter desde su casa Ortega, una veterana chavista que se alejó del gobierno al denunciar que en Venezuela hay una ruptura del orden constitucional.

El secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, condenó el hecho en Twitter y exigió respeto a las "medidas cautelares" que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó el viernes a Ortega por considerar que su vida e integridad "enfrentan riesgo inminente de daño irreparable".

El gobierno venezolano desestima los pronunciamientos de la CIDH por considerarlos parcializados e influenciados por Estados Unidos.

La Constituyente, presidida por la ex canciller Delcy Rodríguez, prevé instalar una Comisión de la Verdad que, según Maduro, "traerá justicia" tras la violencia registrada en las protestas que le acosan desde hace cuatro meses y que dejan unos 125 muertos.

"Si aquí hubiese una Fiscalía que actuara (...), hace tiempo que todos esos guarimberos (manifestantes violentos) estuviesen encarcelados", dijo el viernes el gobernante socialista al enfilar contra Ortega, en un acto militar realizado con la presencia de Rodríguez unas horas después de la juramentación de los constituyentes.

Maduro y dirigentes oficialistas han advertido que la asamblea, un "suprapoder" que reescribirá la Carta Magna promulgada en 1999 por el fallecido ex presidente Hugo Chávez, "pondrá orden" en el Parlamento -de mayoría opositora- y en el Ministerio Público.

Aunque el mandatario prometió que la Constitución resultante se sometería a referendo, los asambleístas tomarán decisiones de aplicación inmediata.

Y Ortega, para quien la Constituyente refleja "una ambición dictatorial" del presidente, está en la mira.

La fiscal enfrenta un muy probable juicio en la corte suprema, que le costaría su destitución. Su cargo lo asumiría una abogada oficialista.

"No se equivoquen" 

Las primeras deliberaciones de la Constituyente coincidirán con una reunión de los cancilleres del Mercado Común del Sur (Mercosur) en Sao Paulo.

Suspendida desde diciembre de 2016 por incumplimiento de obligaciones comerciales, Venezuela podría volver a ser sancionada, esta vez por una "ruptura del orden democrático", adelantó el canciller brasileño, Aloysio Núñez. No se contempla, sin embargo, una expulsión. 

Frente a la presión de la comunidad internacional, Rodríguez lanzó una advertencia en su primer discurso como presidenta de la Constituyente: "No se equivoquen (...) Los venezolanos resolveremos nuestro conflicto, nuestra crisis, sin ningún tipo de interferencia extranjera".

Estados Unidos no reconoce la legitimidad de la Constituyente, al igual que una decena de gobiernos latinoamericanos y la Unión Europea. El Vaticano pidió también echarla atrás, al señalar que fomenta "un clima de tensión".

El inicio de funciones de la Constituyente se da en medio de las denuncias de "fraude" en las votaciones del pasado domingo para elegir a los 545 delegados.

La empresa Smartmatic, proveedora tecnológica de los comicios, denunció una "manipulación" de resultados del poder electoral, que había anunciado más de ocho millones de votantes (41,5% del padrón).

La Constituyente estaba cuestionada desde el principio, porque Maduro la convocó sin referendo previo y porque la oposición alega que su mecanismo de elección favorecía de antemano el sufragio chavista.  Según la encuestadora Datanálisis, siete de cada diez venezolanos la rechazan.

"Debemos persistir" 

Los constituyentes regirán por tiempo indefinido y sesionarán en el salón elíptico del Palacio Legislativo, frente al hemiciclo donde realizan sus debates los diputados del Parlamento de mayoría opositora.

La oposición marchó el viernes en Caracas para repudiar su instalación, pero solamente se congregaron unos cientos de seguidores que fueron dispersados con gases lacrimógenos.

"Debemos persistir. Yo no voy a rendirme, por eso les pido a ustedes que no lo hagan", pidió el líder opositor Henrique Capriles.

Rodríguez avisó a los dirigentes de la oposición que los incidentes en las movilizaciones tendrán castigo. 

"A la derecha violenta: si no toma el camino democrático y de la acción política, se impondrá la justicia", aseguró la abogada de 48 años.

Los adversarios de Maduro sostienen que los disturbios se desatan por "una brutal represión". Una veintena de las muertes en las protestas, según la fiscal Ortega, son presunta responsabilidad de militares y policías.

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