La demanda de recursos naturales es más alta que nunca y, a pesar de que nos encontremos en un momento clave para cambiar el destino de nuestro medioambiente, continúa creciendo su consumo.

Según la ONU, la extracción y el procesamiento de los materiales, los combustibles y la comida son responsables de la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero mundiales totales y de más del 90 % de la pérdida de biodiversidad y de estrés hídrico.

¿Cómo podemos ayudar a cambiar esta realidad? Si bien es imposible eliminar la existencia de los desechos sin generar consecuencias negativas, si hay una opción que permite ahorrar los recursos de forma sustancial: el reciclaje. 

Esta acción contribuye de forma positiva en varios aspectos, por ejemplo, ayuda a disminuir la demanda energética, la contaminación y además genera empleo. Como dato, el sector del reciclaje da trabajo a 12 millones de personas sólo en Brasil, China y Estados Unidos.

¿Tienes un emprendimiento y te gustaría fomentar el reciclaje? Todos podemos ayudar a cuidar nuestro entorno, incluso desde nuestro lugar de trabajo implementando una cultura de reciclaje que ayude a reutilizar lo que creemos que son desperdicios.

A continuación, te mostramos cuatro consejos para comenzar a reciclar en tu negocio. 

1. Ten conocimiento de los residuos que generas 

El primer paso para incluir el reciclaje en tu negocio es tener en cuenta cuántos residuos produce tu emprendimiento y qué es lo que estás haciendo con ellos, desde el papel que utilizas para tomar notas todos los días, hasta los materiales que compras para crear el packaging de tus productos. 

Tener este conocimiento te permitirá saber qué recursos estás desperdiciando y qué acciones puedes tomar para mejorar. La idea es ir planteándose objetivos de manera informada. 

2. Infórmate sobre las medidas que puedes tomar 

Una vez que estés familiarizado con los residuos que produces, deberás implementar medidas. Investiga qué es lo más conveniente para tu situación. Por ejemplo, si tu negocio es pequeño, puede que baste con un sistema de separación de residuos de origen, con un contenedor amarillo para los plásticos y envases, uno azul para el papel y cartón, uno verde para el vidrio, y un último gris o negro para los desechos en general que no vayan a reciclarse. No olvides que también puedes separar baterías y cartuchos de tinta. 

La idea es que luego puedas gestionar que estos residuos lleguen a un punto limpio para terminar el proceso del reciclaje. También puedes contactarte con fundaciones que a través de donaciones implementan servicios de retiro de papel, cartón, vidrios y latas. Conoce un listados de fundaciones que recomienda el Ministerio del Medio Ambiente aquí

3. Informa a tus trabajadores de las medidas 

De nada sirve que implementes espacios si nadie de tu personal está informado de los nuevos objetivos sustentables del negocio. Una buena idea es realizar una reunión para contarles el panorama que tenían y cuáles son los objetivos de este plan de reciclaje. 

Aprovecha esta instancia también para recibir dudas y opiniones. Quizá alguien que tiene una buena idea para ahorrar recursos.

4. Mide los resultados 

Si ya tomaste medidas e informaste a tu equipo sobre el plan de reciclaje, lo único que queda es ver cambios en la producción de residuos y si lograste cumplir tus objetivos. Si lo hiciste, podrás felicitar a tu equipo por un buen trabajo, sin embargo, siempre teniendo presente que se puede mejorar. Si no lograste cumplirlos, hay que preguntarse qué ha fallado y qué correcciones se pueden aplicar para reconducir la situación. 

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