"Estamos en un plan de dotar rápidamente a Carabineros de equipamiento nuevo, para recuperar parte de lo que hemos perdido y en 2020 dotar con una nueva capacidad tecnológica y operativa importante". Así resumió en entrevista con El Mercurio el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, los siguientes pasos a seguir por Carabineros en el marco de los disturbios que se han ocasionado en el país en medio de las protestas desde el 18 de octubre.

El matutino consigna que ya se adquirieron para la policía uniformada 34 retenes móviles, dos carros lanzaagua (uno llega en diciembre y otro en enero), 11 carros lanza gases, 21 furgones para transporte de personal y también equipamiento de protección para los funcionarios como cascos, guantes y trajes o prendas antillamas.

También se revisa la posibilidad de comprar nuevas armas no letales, en medio de las críticas que ha tenido el uso de perdigones.

Con la asesoría de policías internacionales, dijo Ubilla, se estudia la incorporación de elementos "como disuasivos acústicos, los tintes para el carro lanzagua, gas pimienta, en fin. Una serie de elementos no letales que hoy utilizan las policías del mundo, como este dispositivo acústico que usan en más de 60 países".

"Nos quedamos en el lanzagua, que es de los 80 y el lanza gases, que es de los 70", planteó el subsecretario.

Respecto al uso de perdigones, Ubilla afirmó que se evalúa que Carabineros utilice una munición similar a la que usan PDI y Gendarmería, que tiene un cartucho con tres portas de goma blanda. "Al ser tres y más pesadas, el radio de apertura es distinto, con menos dispersión", aseguró.

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