Con banderas, con pancartas, con cacerolas.

Decenas de personas en distintas partes del mundo manifestaron su solidaridad con las marchas que se repiten en Chile desde hace una semana.

El viernes, más de 1,2 millones de personas se concentraron en la Plaza Italia, un centro neurálgico de Santiago, para protestar por las profundas desigualdades de la sociedad chilena y para exigir reformas al gobierno de Sebastián Piñera.

Muchos también pedían a gritos su dimisión.

Convocada en las redes sociales como "la marcha más grande de Chile", se estima que la del viernes fue la más masiva desde el retorno de la democracia a Chile.

El apoyo de los manifestantes en el extranjero tuvo lugar tanto en países de América Latina -además de Brasil- como en Europa.

En muchos de estos países, las protestas se organizaron frente a la embajada.

Aunque las protestas han sido mayoritariamente pacíficas, durante toda la semana se registraron -sobre todo al principio- hechos de violencia, incendios deliberados y saqueos, que fueron duramente reprimidos por la policía y las fuerzas militares con chorros de agua, balas de goma, bombas lacrimógenas y bastonazos.

Las fuerzas policiales también utilizaron estos medios para contener las movilizaciones, algo por lo que el gobierno fue duramente criticado.

Para muchos, la presencia de los militares en las calles recordaba los tiempos del gobierno militar.

Las protestas comenzaron la semana pasada cuando el gobierno anunció un aumento en el precio del boleto de metro.

Tras declarar el estado de emergencia y toque de queda en varias regiones del país, Piñera dio marcha atrás y dejó sin efecto esta medida, pero eso no resultó en el fin de las protestas.

El sábado, el Ejército anunció que se levantaba el toque de queda en la capital y en otras ciudades del país.

Piñera anunció también, durante una alocución desde Casa de la Moneda, que le había pedido a sus ministros que pusieran sus "cargos a disposición".

El mandatario intentará formar un nuevo gobierno para aplacar las protestas masivas.

Los disturbios han dejado hasta el momento 19 muertos y centenares de heridos.

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