Un fotógrafo, con una reconocida trayectoria durante la dictadura de Augusto Pinochet, sufrió una golpiza por parte de la Carabineros el lunes por la noche, cuando documentaba una protesta feminista en Santiago para el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), confirmó la víctima.

El INDH presentó una querella por "apremios ilegítimos perpetrados por Carabineros de Chile en contra del fotógrafo de 62 años y funcionario del Instituto Nacional de Derechos Humanos, Claudio Pérez", indicó un comunicado de la institución.

"Yo volvía a mi casa de noche luego de una manifestación pacífica en el marco del Día Internacional Contra la Violencia contra la Mujer, que fue sobre todo festiva, cuando sufrimos un asalto policial", contó Pérez a la AFP.

Según el relato del fotógrafo, caminaban desde Plaza Italia, centro de las protestas desde que estalló la crisis social el 18 de octubre, unas seis personas por la avenida Alameda oscura, muy cerca del turístico Cerro Santa Lucía, cuando de pronto "salen unos 6 o 10 pacos gritando algo incomprensible".

Pérez, que llevaba consigo sus credenciales del INDH y el casco de seguridad con cámara GoPro, apretó "por instinto el botón de esa cámara para empezar a filmar la situación", que quedó registrada en un video donde se le escucha explicar en vano a la policía que solo caminaban a casa.

El fotógrafo les saca la credencial en una mano, mientras siguen pegándole, le arrancan la cámara, le propinan bastonazos en los glúteos, le rompen un dedo. También les grita: "Tengo 62 años, soy un abuelo. A ver si así se apiadaban", dijo.

En el piso los Carabineros comenzaron a insultarlo y le reprochan que haya estado filmándolos.

Finalmente lo dejan allí a él y a los otros agredidos. Llegó de inmediato una de las brigadas de voluntarios enfermeros y estudiantes de medicina que están asistiendo en las protestas.

"Fue el mismo actuar de Carabineros que cuando estábamos en dictadura. Luces públicas apagadas y asaltos sorpresas", dijo Pérez, considerado uno de los fotógrafos más emblemáticos de la generación de los ochenta en Chile, que documentó la violencia política del país en plena dictadura de Pinochet (1973-1990).

"La diferencia ahora es que los jóvenes que están en la calle no les tienen miedo y que los pacos no disparan a matar pero sí te dejan ciego, es como matarte en vida", dijo en referencia a los cerca de 300 casos de personas con lesiones oculares graves por perdigones de las fuerzas del orden en las manifestaciones chilenas. 

El pasado 29 de octubre, un observador del INDH resultó herido por siete balines mientras realizaba su trabajo con el uniforme de la institución cerca del Palacio Gubernamental de La Moneda en Santiago.

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