El sargento de Carabineros John Mograve Villegas recordó cómo ocurrieron los hechos y lo que espera del mando policial, luego de ser formalizado por el delito de apremios ilegítimos tras disparar y lesionar a dos menores de un centro de la red Sename en Talcahuano, en medio de un procedimiento policial. 

Actualmente el policía se encuentra cumpliendo la medida cautelar de arresto domiciliario y a la espera que termine la investigación, la que tiene como plazo febrero del 2021.

Consultado en entrevista con La Tercera por qué disparó aseguró: "Solo le puedo decir que hice todo lo que estaba a mi alcance para disuadir a los jóvenes y evitar tener que usar mi arma para defenderme. Yo llevo 19 años en Carabineros y me han tocado muchas situaciones complicadas, pero nunca nada como esto. Yo temí por mi vida y creo que estoy vivo solo gracias a mi contextura física, que me permitió correr y correr y volver a correr entre uno y otro golpe".

Y agregó: "Doy gracias por estar con vida y no haber sido el mártir 1.222 de carabineros. Es muy triste ver que estos adolescentes, que son los mayores del centro del Sename, que incentivan a otros ser agresivos y llevan a los más pequeños de entre 7 y 8 años a ser testigos de estas situaciones de mucha violencia (...). Me tiene muy apenado lo que pasó, porque yo conozco a estos jóvenes. Yo siempre trato de mantener una actitud amistosa y cercana con la gente, de hecho, yo muchas veces ando en la calle con dulces para regalar, especialmente porque sé lo que sufren los niños de la calle. Yo no vengo de una familia en cuna de oro y para poder salir adelante en la vida he trabajado desde muy joven en la institución".

Mograve reveló haber ido muchas veces antes al centro Carlos Macera. Dice que conocía personalmente a muchos de los niños y adolescentes, y en especialmente a los más pequeños, "nos quieren mucho".

Incluso, el día de los ataques, antes de la agresión, asegura que habían quedado de volver a arreglarles las bicicletas (que estaban pinchadas) al día siguiente. 

"En términos generales y para no afectar la investigación, puedo señalar que fuimos a prestar ayuda y cooperación al SAMU y fuimos violentamente agredidos. Solo le puedo decir que llegamos en una actitud totalmente amistosa y que al momento de retirarnos un grupo de adolescentes comenzó a agredirnos de manera muy violenta con patadas, piedras y palos. De hecho, mi casco quedó partido en dos con la fuerza de golpes de palos que recibí. Y luego, cuando llegaron refuerzos, agredieron a otro compañero con tanta agresividad que le terminaron quebrando el brazo a palos", explicó respecto a cómo comenzaron los hechos. 

El sargento señaló que "de todo lo que me ha pasado, lo más doloroso fue que dijeran que yo era un peligro para la sociedad. Yo no soy una mala persona y todos los que me conocen pueden dar fe de ello".

Apoyo de la institución

Respecto a la renuncia del general Mario Rozas, declaró: "Honestamente, a pesar que mi caso tiene relación con su salida, yo siempre he creído que quién esté arriba (cargo) debe apoyar a los Carabineros y siempre les digo a mis colegas 'con la verdad, ante todo, aunque te cueste tu trabajo, con la verdad por delante siempre van a creer en ti, sin omitir ni inventar nada'. Porque creo que si es así, la jefatura va a apoyarnos y va a creer en cada uno de nosotros. Y así ha sido conmigo".

El policía aseguró que el apoyo del general director de Carabineros, Ricardo Yáñez, con su visita "fue muy significativo".

"Yo le agradecí mucho su visita y le pedí que siguiera apoyando a los carabineros, para que vuelvan a creer en la jefatura y que sepan que siempre con la verdad por delante tienen el apoyo incondicional de la institución. Nuestros jóvenes están desmotivados, tienen que volver a creer en la institución y sin carabineros en las calles, los que pierden son todos los ciudadanos", señaló. 

Foto principal: Referencial Agencia Uno

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