Un operativo sin precedentes comenzó durante las primeras horas de este jueves con el traslado de aproximadamente 700 reos de alta peligrosidad desde diferentes cárceles del país hasta el nuevo Complejo Penitenciario La Laguna, ubicado en las afueras de Talca, Región del Maule.
El complejo penitenciario fue inaugurado durante 2025 por el entonces Presidente Gabriel Boric y cuenta con aproximadamente 63 mil metros cuadrados y capacidad para 2.320 internos.
Así es la cárcel La Laguna: Celdas individuales e inhibidores de celulares
Hasta antes de la Operación Cancerbero solamente alrededor del 20% de sus cupos se encontraba ocupado.
Con la llegada de los 700 nuevos internos, comenzarán a funcionar pabellones especiales sometidos a un régimen de mayor control.
Los reclusos utilizarán uniformes, tendrán salidas al patio dosificadas y sus comunicaciones se realizarán mediante locutorios.
La infraestructura también contempla medidas destinadas a dificultar que las organizaciones criminales puedan continuar operando desde el interior de la cárcel.
El recinto dispone de inhibidores de señales telefónicas y el mobiliario metálico fue reemplazado por estructuras de hormigón para dificultar la fabricación de armas cortopunzantes artesanales.
Además, el sector de máxima seguridad contempla 104 celdas individuales y 48 plazas destinadas a medidas disciplinarias.
El régimen también implicará restricciones relacionadas con visitas y encomiendas.
Inversión supera los $120 mil millones de pesos
La construcción de la cárcel La Laguna significó una inversión superior a los $120 mil millones, convirtiéndose en la mayor inversión penitenciaria realizada en Chile durante los últimos 30 años.
La seguridad también considera ocho garitas y un emplazamiento que permite mantener una amplia visibilidad sobre el perímetro para detectar eventuales lanzamientos de objetos hacia el interior u otras acciones sospechosas.
Con la Operación Cancerbero, la población del recinto pasó de aproximadamente 400 a mil internos, mientras que durante las próximas semanas podría continuar aumentando hasta acercarse a sus 2.320 plazas disponibles.
Será la prueba de fuego para la mayor inversión penitenciaria de los últimos 30 años, que a partir de ahora jugará un rol clave en la lucha contra el crimen organizado.