Surgen nuevos antecedentes sobre la investigación del denominado caso Muñeca Bielorrusa, donde los abogados Eduardo Lagos y Mario Vargas figuran como imputados por los delitos de cohecho y lavado de activos.
Ambos son acusados de entregar millonarias sumas de dinero a Gonzalo Migueles, el esposo de la exministra de la Corte Suprema, Ángela Vivanco, con el fin de influir a favor de su voto en la causa del Consorcio Belaz Movitec (CBM) y Codelco.
Los abogados y Migueles se encuentran en prisión preventiva, mientras se espera que concluya la segunda jornada de formalización contra la exjueza.
Muñeca Bielorrusa: La declaración de Eduardo Lagos
T13 accedió en exclusiva a la declaración del imputado, donde reveló que conoció a Vivanco en la época en la que presidía la Unión de Centro Centro (UCC). Por otra parte, a su esposo lo vio por primera vez en el año 2021, en el contexto de un almuerzo con Mario Vargas y fiscales del Ministerio Público.
Posteriormente, su socio llevó a Migueles a la oficina, lo que Lagos calificó como "imprudente". Tras la presentación del recurso de apelación en 2023, el esposo de la exministra volvió a la oficina.
“El día previo a su venida a la oficina, Mario Vargas me dice que este guatón, así se refiere a Gonzalo Migueles, puede sacarle el voto a la Ángela y que incluso nos puede ayudar en la tramitación de la causa en la Suprema. A esta propuesta, la reacción y respuesta de Gabriel Silber fue ‘encantado’ y mi respuesta fue ‘tú crees que este guatón chanta va a lograr algo así’", testificó Eduardo Lagos.
En este contexto, señaló que Vargas les aseguró que Migueles buscaba dinero y un premio "por conseguir la aprobación del primer recurso de apelación".
"Yo le cuestioné si Migueles tenía esta posibilidad real de hacer la gestión de influir en el voto de Vivanco, pero Mario nos indicó que se podía hacer y que el mismo lo había hecho en alguna ocasión. Y yo luego de esto, lo puede corroborar consultando con un colega conocido que esto es verdad, que él lo había hecho y que era una cuestión conocida en el medio, esto es la venta de fallos de Vivanco", acusó el abogado.
Según su relato, en ese entonces le advirtió a sus socios, Mario Vargas y Gabriel Silber que se trataba del delito de cohecho.
En un reunión gestada al día siguiente, Lagos afirmó que Migueles "nos dijo que estaba trabajando con Sergio Yáber -conservador de Bienes Raíces de Puente Alto- y ahí nos indicó que era capaz no solo de conseguir el voto favorable de su señora, sino que, además, ella podía ayudarnos en la tramitación de la causa".
"Todo el mundo hablaba de que Migueles andaba vendiendo el voto de la ministra Vivanco y que siempre andaba desesperado por plata, que siempre andaba pidiendo plata prestada a todo el mundo y que vendía hasta las reuniones con la ministra", declaró el abogado.
Adicionalmente, detalló que "se hablaba de su capacidad de influir en ella, como incluso en votos para nombramientos, de jueces, ministros de corte de apelaciones, fiscales regionales, conservadores y notarios. Él tiene un conocimiento de la estructura orgánica del sistema judicial, de sus integrantes y sus redes, sabía quienes necesitaban algún apoyo, esto lo sé porque el mismo me lo dijo a mí, él se jactaba de esto".
Eduardo Lagos aseguró que era Mario Vargas quien se encargaba de hacer llegar el dinero en efectivo a Gonzalo Migueles. Por otra parte, indicó que Vivanco los asesoró en la tramitación del recurso de aclaración, rectificación y enmienda que después ella misma falló.
De acuerdo a su relato, sostuvo una llamada con la exjueza mediante WhatsApp. "Me dijo: 'Mira Eduardo, es mucho más fácil el que ustedes presenten recurso de aclaración, rectificación o enmienda, porque nosotros tenemos espacio para incorporarlo dentro de lo ya resuelto", reveló y dio a conocer que luego mantuvieron una reunión en la casa de Ángela Vivanco.
“Con Ángela Vivanco nos reunimos en muchas oportunidades, tanto en Chile como en el extranjero. Solamente en una oportunidad nos reunimos para recibir consejos técnicos de esta causa CMB-Codelco", declaró.
Luego de varias minutos de interrogatorio, el abogado Lagos interrumpió abruptamente su declaración: "Se deja constancia que el imputado Carlos Eduardo Lagos Herrera no continúa prestando declaración en la causa y que no firma declaración prestada".