En un informe titulado "Mujeres y género en la enseñanza de la Historia en Chile: una problemática histórica educacional a la luz de los textos escolares actuales" de la Universidad Andrés Bello arrojó una marcada disparidad y brecha de género en los libros de texto utilizados en la enseñanza básica y media por nuestros niños y jóvenes. 

El estudio examinó los contenidos de los textos escolares de Historia, Geografía y Ciencias Sociales usados en Enseñanza Básica y Media en Chile, conforme a los estándares del Ministerio de Educación. 

Los resultados —basados en datos cuantitativos recopilados durante el año 2023— revelan una inclinación hacia la predominancia masculina en los relatos históricos.

A nivel general, la presencia de mujeres alcanza solo un 21 por ciento versus un 79 por ciento de los hombres. Si bien en el ciclo primario —de tercero a sexto básico—, la presencia masculina alcanza el 74 por ciento y femenina se reduce al 26 por ciento, esta brecha se amplía aún más en el ciclo secundario —de séptimo básico a segundo medio— donde los personajes femeninos representan apenas el 19 por ciento de las menciones.

Al respecto, la decana de la Facultad de Educación y Ciencias Sociales de la Unab, María Gabriela Huidobro, explicó que esta tendencia es similar a la que algunos investigadores han observado en otros países pese a que los historiadores, desde hace años, han hecho esfuerzos por profundizar en una historia de las mujeres.

"Las menciones masculinas refieren a la participación protagónica de personajes masculinos individualizados, reconocidos con nombre y apellido. Las mujeres, en cambio, son incorporadas en menciones colectivas y anónimas, su participación suele ser secundaria, anecdótica o marginal", explica la historiadora. 

¿Cómo aparecen las mujeres en los libros de historia?

Al desglosar los datos por tipo de proceso histórico, se observa que las mujeres tienden a concentrar sus menciones en procesos culturales y sociales, con un 37,5 y 27,9 por ciento respectivamente, mientras que la participación masculina es más significativa en procesos políticos y económicos, con un 37,5 y 34,6 por ciento. Esta diferencia se acentúa aún más en el caso de los procesos militares, económicos y políticos, donde la presencia masculina es abrumadoramente mayor.

En cuanto a la representación de autores masculinos y femeninos en la bibliografía de los textos escolares, se observa una clara predominancia masculina con el 77,6 por ciento de la bibliografía elaborada por autores varones. Esta diferencia se acentúa en el ciclo secundario, donde el 78,5 por ciento de los autores mencionados son hombres.

Huidobro señala que, aunque los textos reflejan que, poco a poco, se han hecho esfuerzos por incorporar perspectivas de género en sus relatos históricos, por ejemplo, agregando actividades o recuadros que destacan la desigualdad que caracterizó a las sociedades en el pasado y buscan generar reflexión a partir de eso, los contenidos centrales mantienen una perspectiva tradicional, basada, por lo general, en bibliografía tradicional.

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