Renato Avilés vive hace 16 años en Chile tras dejar sus estudios y trabajo en Ecuador. Primero trabajó lavando vasos y limpiando baños para luego ser profesor de danza, pero su popularidad creció cuando se convirtió en el "Estúpido y Sensual Spiderman de Providencia". 

En entrevista con revista Paula, Avilés detalló que estaba cesante cuando se enteró que sería padre y la desesperación lo llevó a bailar en la calle. "Me compré un traje, una vaina que era bien fea, como un pijama, y le pedí a un amigo su parlante. Al principio no fue fácil. El primer día gané $1.800 y solo en la bip! gasté $1.200", contó.

"A las dos semanas me empezó a ir un poquito mejor y me di cuenta que tenía que probar un mes y cuando justo se cumplió el plazo, repunté. Empecé a ganar unos $15.000 diarios hasta que un periodista me grabó con su celular y lo subió a redes, ahí me hice viral", contó. 

A México los pasajes

Tras su éxito en las calles de la capital, Avilés pasó a tener variadas apariciones en la televisión además de distintos eventos y declaró que "me voy a México y quiero probar suerte allá".

Sobre su viaje, indicó que lo invitaron "para animar un matrimonio como sorpresa para la novia. La persona que me contactó quería que yo fuera ese fin de semana, pero le pedí que me comprara el pasaje para quedarme mínimo un mes allá". 

"Todos sabemos que el trampolín latino es ese país así que quiero aprovechar el viaje. Mi meta es romperla al menos en el metro. Con eso me doy por pagado", señaló. 

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¿Por qué Spiderman?

Según explica, eligió al personaje porque "somos muy parecidos físicamente. Es bajo y flexible igual que yo. La verdad es que al principio no era muy fanático, pero con el tiempo me terminé convirtiendo en su fan".

"No me gusta Peter Parker, lo encuentro súper nerd, no tiene nada de personalidad. Yo soy todo lo contrario. Sin embargo, no le atribuyo todo el éxito al personaje. Lo más importante es saber escuchar a la audiencia y hacerle caso a lo que ellos quieren", aseguró. 

Sobre su identidad civil, el bailarín explica que "la idea de no mostrarme surgió porque me di cuenta que mi cara causaba mucha intriga. En los show las mujeres me insistían que me sacara la máscara. Encontré que eso le podía sumar a mi personaje". 

 

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