El martes 6 de octubre comenzaron a circular las nuevas monedas de $10 y $50, que convivirán con las actuales, las que se mantendrán vigentes y podrán seguir utilizándose con normalidad.
El anuncio lo había realizado el Banco Central en agosto pasado, cuando expuso las características que tienen las nuevas monedas.
Tras una actividad en Providencia, donde participaron la presidenta del Banco Central, Rossana Costa, y la gerenta tesorera de la entidad, Cecilia Feliú, comenzó la circulación de los nuevos $50, cuya finalidad no es que los usuarios las guarden como pieza de colección.
La diferencia de la nueva moneda de $50
A simple vista, la nueva moneda de $50 no tiene una particularidad para diferenciarla de la antigua, la cual sigue estando disponible para su uso.
Sin embargo, cuenta con una gran diferencia en su material: la antigua tiene cerca del 92% de cobre, después viene níquel y aluminio; mientras que la nueva cuenta con un núcleo de acero "y es más eficiente", indicó Rossana Costa.
Además, son ligeramente más livianas: ahora pesan 6,5 gramos, a diferencia de las antiguas, que se caracterizaban por sus 7,0 gramos. Además, al ser de acero pueden ser atraídas por un imán.
El cambio busca disminuir su costo de producción, ya que serán más baratas. Las nuevas monedas están hechas en Canadá.
"El Banco Central busca la eficiencia a través de esta fabricación de menor costo, pero también busca que la gente las haga circular. Por lo tanto, esta moneda si se guarda, deja de ser un medio de pago, pasa a ser un medio de colección, y no es el fin que tiene la moneda", indicó Cecilia Feliú, gerenta tesorera del Banco Central.
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