Una investigación realizada por ONG No Chat determinó que la velocidad promedio en que los ciclistas circulan por Santiago es de 21 kilómetros por hora, llegando a un peak de 42,2 en el centro de Santiago, tanto en la mañana como en las tardes. 

Estos son algunos de los resultados preliminares de un estudio aplicado en cuatro puntos de la capital, que buscaba determinar las velocidades en que se mueven los ciclistas urbanos y analizar cuán aptas son las ciclovías existentes para ellos. Hoy existen en la región Metropolitana 250 kilómetros de vías de este tipo.

El estudio consideró la medición de 1.500 ciclistas durante dos jornadas, con cuatro horas de observación diaria —en coordinación con estudiantes de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile—en un punto de la ciclovía de avenida Pocuro, uno en avenida Santa María y dos en avenida Portugal, todas zonas de alto flujo detectadas. 

Esto arrojó que la media de las velocidades llegó a 21,3 kilómetros por hora, mientras que la máxima fue 42,2 km/h —que se registró en Santa María en la jornada de mañana—, con una mínima de 8,42 km/h. 

En el caso de las dos mediciones aplicadas en Portugal, zona de alto tráfico y tacos durante las horas peak, el máximo registrado fue de 27,7 kilómetros por hora en la tarde, con un promedio en ambos casos de 18.

Por su parte, las máximas velocidades registradas en avenida Pocuro llegaron a 31,7 km/h en la jornada de la mañana, con un promedio diario de 19 kilómetros por hora. 

De los casos estudiados, un 43% se ubicó entre los 20 y 30 km/h, un 37% circula entre 15 y 20 km/h, un 10% lo hace bajo los 15 kilómetros por hora y un 9% entre los 30 y 40 km/h. Dentro del estudio, solo un 0,20 de los estudiados superó los 40 kilómetros por hora en velocidad. 

Avenida Velocidad máxima AM Velocidad máxima PM Velocidad media
Pocuro 30,8 31,7 19
Santa María 42,2 40,2 26
Portugal con Marín 25,7 27,7 18,1
Portugal con Curicó 26,7 26,7 18,3

Mayor control

La directora ejecutiva de No Chat, Claudia Rodríguez, explicó que estas cifras muestran que más del 50% de los casos circula a velocidades superiores a 20 km/h y "no existen certezas de que las ciclovías del Gran Santiago están diseñadas para estas velocidades, dejando espacio para que se produzcan siniestros entre conductores, ciclistas y peatones". 

En ese sentido, señaló que ante las velocidades observadas, "creemos que debe existir un mayor control en la obligatoriedad de usar elementos protectores como casco, chalecos reflectantes y luces, con el fin de aumentar el porcentaje de sobrevivencia o disminuir lesiones graves en casos de accidente". 

Por otro lado, el académico de la U. de Chile y quien encabezó este estudio, Cristián Escobedo, afirmó que los manuales del Ministerio de Vivienda para el diseño y construcción de ciclovías no menciona la velocidad como una variable que condiciona su arquitectura. 

"Se asumió que los ciclistas lograban velocidades de paseo que en promedio son cercana a los 20 km/hr", explicó. 

Según cifras del Banco Mundial, 510.564 viajes se realizan en bicicletas al día en Santiago, lo que representa el 3% de los traslados hechos en una jornada, al tiempo que el uso de la bicicleta aumenta en un 10% cada año.

Escobedo apunta a que esto obliga a tener normativas adecuadas que regulen efectivamente la convivencia entre distintos medios y con infraestructura adecuada, junto a una correcta educación vial.

"Ciertamente, la velocidad a la que se mueven los ciclistas lo convierte en una mejor alternativa de transporte frente al automóvil, además de ser ecológico y apoya la salud de las personas. Pero esto obliga a ser más cuidadosos cuando circulan. Se debe llegar a un consenso en cuál debe ser la velocidad máxima para evitar poner en riesgo a estos y a peatones", sostuvo. 

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