Este miércoles, Felipe Osiadacz y Fernando Candia, obtuvieron su libertad luego de ser condenados por el homicidio de Yusaini Bin Ishak el 4 de agosto de 2017 en el lobby del hotel donde se hospedaban en Malasia.

Los cerca de 500 días que han estado en el país asiático ha implicado el gasto de 100 millones de pesos de las familias de ambos jóvenes en honorarios de la defensa, exámenes médicos y lo que involucra cada viaje a Malasia, como los pasajes, movilización y alimentación. 

El dinero desembolsado ha provenido de ahorros y negocios que han tenido que levantar durante este tiempo, según informó La Tercera, descartando una petición formal de ayuda a Cancillería y tampoco en realizar campañas para financiar la extensión de la estadía por el próximo escenario judicial que deberán enfrentar los jóvenes chilenos. 

Osiadacz y Candia tienen prohibido salir de Malasia mientras dure el periodo de apelación al caso, interpuesto por la fiscalía, que podría durar entre ocho meses a un año a la espera del próximo juicio. 

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