En medio de la emergencia que viven las comunidades afectadas por los incendios en la región Ñuble y del Bíobío, los creadores de contenido Otakin y Ariel Osses se han convertido en protagonistas de una emotiva historia que mezcla solidaridad, frustración y esperanza. Tras convocar a sus seguidores en redes sociales para recaudar fondos destinados a los damnificados, la campaña logró reunir más de 10 millones de pesos, recursos que han sido utilizados para comprar alimentos, útiles de aseo, comida para mascotas y otros bienes básicos para las familias que perdieron sus viviendas. 

En una de sus salidas al banco para retirar dinero en efectivo, ambos influencers se toparon con un joven que esperaba en la fila sosteniendo una caja metálica llena de billetes quemados. El hombre, identificado como Esteban, explicó que eran los ahorros de su abuela, aproximadamente 600 mil pesos, y que buscaba alguna forma de recuperarlos tras el siniestro que destruyó gran parte de sus bienes. 

Frente a la angustia del joven, Otakin y Osses decidieron entregarle el dinero que llevaban, un gesto que fue captado en video y que conmovió a sus seguidores. “Tenemos el mismo corazón, la misma mente”, señaló Otakin, entre lágrimas, mientras relataba cómo Ariel ya había anticipado la donación. El joven expresaba su agradecimiento con emoción, visiblemente conmovido por la ayuda inesperada. 

La situación pone en evidencia una duda común entre quienes han perdido dinero en situaciones de emergencia

¿Es posible recuperar billetes dañados por incendios u otros accidentes?

La respuesta es sí. El Banco Central de Chile cuenta con un procedimiento gratuito para analizar billetes y monedas que hayan sufrido daños, ya sea por fuego, inundaciones, temporales u otros eventos accidentales. Si tras el análisis se comprueba la autenticidad del dinero, la institución puede reponer total o parcialmente el monto válido dentro de los billetes deteriorados. 

Quienes necesiten acceder a este trámite deben completar un formulario disponible en el sitio web del Banco Central y luego presentar los billetes dañados en las oficinas del organismo en Santiago o en sucursales bancarias autorizadas, dependiendo de la región. Es fundamental manipular el dinero con cuidado, mantener los billetes secos y, si es posible, no extraerlos de su contenedor original para facilitar su evaluación. 

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