¿Cómo se protegen de infecciones de transmisión sexual (ITS) las personas que practican sexo oral? Una duda que por mucho tiempo tuvo soluciones “parche”, y literalmente parche porque consistían en cortar un condón masculino y extenderlo sobre los órganos sexuales femeninos o el ano. 

Sin embargo, esto ha evolucionado y ahora existe una “lámina oral”, con la que se reduce el riesgo de adquirir o transmitir el VIH y otras ITS como la gonorrea, sífilis y clamidia, entre otras.  Su valor oscila entre los 1.200 a los 2.700 y, por ahora, puedes encontrarla en lugares como La Condonería Nacional y Aprofa. 

De cara a una nueva conmemoración del Día Mundial de la Lucha contra el VIH/Sida, te explicamos cómo utilizar este método. 

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Paso 1: Revisar el envase

Lo primero, al igual que con un preservativo tradicional, es verificar que el envase esté correctamente sellado. Es importante resaltar que estas láminas son de látex y no tienen lubricante, pero sí tienen sabor. El objetivo del sabor -y del olor-, es que no se sienta el gusto al látex.

Magdalena Rivera, médica y sexóloga de "La Condonería Nacional" señala que las láminas "vienen en distintos sabores y eso puede hacer más agradable la experiencia".

Paso 2: Abrir el envase

El envase debe abrirse desde el prepicado, con los dedos, evitando hacerlo con las uñas o con tijeras porque la lámina se puede dañar, igual como se hace con un preservativo masculino o femenino. Hay que tener el mismo cuidado.

Paso 3: Sacar la lámina

Tal como señalamos antes, la lámina no tiene lubricante, por lo que es bastante fácil de utilizar. La lámina viene doblada en varias partes por lo que hay que ir abriéndola por capas. Finalmente, se posiciona en la zona vaginal o anal, que por lo general queda totalmente cubierta, como se muestra en el siguiente ejemplo.

La idea es extender la lámina sobre el órgano al cual quieras practicar sexo oral. Si consideras que te sobra mucho plástico, lo puedes recortar para mayor comodidad. 

Paso 4: Eliminar la lámina

Tras usarla, la lámina -al igual que un condón- debe ser eliminada. No se puede lavar y guardar para otro uso ya que puede guardar o almacenar bacterias peligrosas para la salud.

¿Cómo transformar un condón tradicional en una barrera para realizar sexo oral?

Si no se dispone de una lámina, lo más simple y que se ha recomendado por mucho tiempo es recortar, sí, recortar un preservativo masculino y usarlo tal como se describe el uso de la lámina, la única diferencia es que el espacio que se protege es menor. 

Magdalena Rivera explicó la forma de hacerlo, que es la siguiente:

Primero, hay que tener todos los cuidados y resguardos que se tiene con un preservativo normalmente, es decir; revisar la fecha de vencimiento y moverlo para confirmar que tenga lubricante.

Luego, se abre el condón, se estira, y con unas tijeras se corta la punta, para luego recortar por uno de los costados a todo lo largo. Así, se dispondrá de una “lámina artificial”, con la única diferencia de que protegerá una zona más pequeña y que tendrá lubricante.

 

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