La condena a cadena perpetua de Marcos Godoy Escobar, conocido como el "sicópata de Valparaíso", por delitos sexuales y el homicidio de Yasna Paola Toloza, también volvió a centrar la atención en otro homicidio ocurrido durante el mismo período.
Se trata de la muerte de Ana Bravo Verdejo, una mujer que desapareció en 2019. Su cuerpo permaneció durante cuatro años sin ser identificado en el Servicio Médico Legal y recién en 2024 su familia fue informada de su hallazgo.
Según la investigación, "el sicópata de Valparaíso" aprovechaba la vulnerabilidad de mujeres en situación de calle y con consumo problemático de drogas para acercarse a ellas. Luego las trasladaba a lugares apartados, donde se repetía un mismo patrón de violencia.
“Él buscaba a puras mujeres en situación de calle, porque cuando ellas son violentadas hay poca denuncia”, explicó el suboficial mayor Nolberto Araneda, quien participó en las diligencias de la investigación.
Aunque Marcos Godoy no está imputado ni condenado por ese caso de Ana Bravo, la familia de la mujer sostiene hace años sus sospechas. "Ese hombre es un sicópata acá en Valparaíso, en el cuerpo de Ana encontraron un diente que no era de ella", relató su madre, Magaly Verdejo.
A ese antecedente se suma una declaración incorporada en la investigación por el homicidio de Yasna Paola Toloza. La hija de la víctima afirmó que conocía a Ana Bravo Verdejo y que, antes de su desaparición, la vio en varias oportunidades junto a Godoy.
"Debo agregar que hay una mujer de nombre Ana Verdejo, que es mi amiga, y que está desaparecida en el mismo tiempo cuando murió mi madre. Yo a mi amiga Ana Verdejo, la vi varias veces en compañía de este sujeto apodado “El Fumaita", drogándose y tomando licor".
Familiares y testigos relataron que el vínculo entre Yasna Toloza y Marcos Godoy estaba marcado por el consumo de drogas. De acuerdo con declaraciones incorporadas en la investigación, Ana Bravo Verdejo también habría compartido ese entorno con el condenado.
En las investigaciones que terminaron con la condena de Godoy también quedó establecido un patrón de ataques contra mujeres en situación de calle. De acuerdo con los antecedentes judiciales, en una de las violaciones por las que fue condenado, la víctima sufrió graves lesiones luego de que el agresor la mordiera en el rostro.
"Se escucharon gritos de la mujer que estaba siendo agredida por ese hombre... ella quedó con serios daños en el rostro porque este hombre la mordió y dejó ensangrentada... ella comentó que se la estaban violando", declaró un testigo.
Cabe señalar que el "sicópata de Valparaíso" había recuperado la libertad condicional en 2018 tras cumplir una condena previa por asesinar y quemar el cuerpo de su expareja, Tras eso, volvió a vivir en la calle, donde mantenía contacto con personas en situación de vulnerabilidad.
Por ahora, la Fiscalía no ha atribuido a Marcos Godoy responsabilidad en la muerte de Ana Bravo Verdejo. Sin embargo, tras la reciente condena, el Ministerio Público reconoce que no puede descartar la existencia de otras víctimas, por lo que las investigaciones en torno a hechos ocurridos durante esos años continúan siendo materia de revisión.