Este lunes se dieron a conocer los resultados de un estudio que midió los niveles de acrilamida en distintos productos de la pastelería del país, químico sin sabor que está clasificado como potencialmente cancerígeno. Entre los alimentos estaba el clásico berlín

Se trata de una investigación liderada por el profesor de Ingeniería de la Universidad Católica, Franco Pedreschi, quien explicó a T13 que "la acrilamida se genera a temperatura mayores de 120 grados, entonces, operaciones unitarias como horneado, fritura, extruido, van a generar acrilamida".

El experto recomendó cocinar productos de pastelería, queques y bizcochos, hasta que éstos alcancen un color dorado en la superficie en lugar de un tono café oscuro y llamó a evitar la reutilización de aceites.

Otros alimentos analizados

Pedreschi contó que otro alimento analizado fueron las donas, "un producto foráneo, preferentemente de América del Norte y Europa, que nuestra cultura ha incorporado. La medición de este alimento arrojó 298 microgramos de acrilamida por kilo, más del doble que el tradicional berlín chileno".

Expertos de la Universidad Católica analizaron el contenido de diversas preparaciones.

"Tanto la dona como el berlín tienen una parte de fritura y la fritura es una operación unitaria donde tu transmites mucho calor y tiendes a formar más acrilamida que durante el honeado", detalló. 

A diferencia de ambos productos, "el küchen y el pie de limón registraron 83 y 78 microgramos de acrilamida por kilo, comparativamente". En tanto, la torta de bizcocho, el queque y el brazo de reina, tienen 37, 34 y 21 microgramos de acrilamida por kilo, respectivamente.

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