Un fuerte descargo realizó Felipe Mancilla, el hombre que calificaba como "sujeto de interés" por parte de la Policía de Investigaciones (PDI) en las indagatorias por el caso del carabinero baleado en Puerto Varas, región de Los Lagos. 

El sujeto debió entregar su testimonio a los uniformados en un cuartel de la PDI. Tras esto, se retiró hacia su domicilio

A pesar de esto, realizó fuertes críticas al procedimiento que se llevó a cabo en su casa, acusando que fue trasladado de manera injustificada y apuntando a malos tratos que presuntamente habría recibido. 

"Me esposaron dentro de mi casa, yo sin saber nada. No dijeron nada. Me preguntaron el nombre, me tiraron al suelo y esposaron. Apuntaron a mi papá, que está operado del corazón, lo apuntaron con una escopeta en el pecho", planteó de entrada, en palabras recogidas por Agencia Uno

"A mi esposa igual. Tengo una rabia inmensa porque la apuntaron como si nosotros fuéramos unos terroristas", siguió. 

Luego, cuestionó el actuar de los uniformados y los emplazó a "que tengan un poco más de ojo con los procedimientos de la policía, porque ellos son buenos para hacer y deshacer y no se hacen cargo de nada. Me dejaron la embarrada en la casa, me dieron vuelta todo, como si yo fuera un homicida".

"Me dijeron que yo estaba en la lista, que era el primero que sospechaban. No llegaron con orden, con nada. Seguramente algún vecino inventó que yo fui, y yo sin saber nada", sostuvo. 

"Me estaban tratando mal, como si yo estuviera preso, como un perro. Me decían que me calle, siendo que yo no le hice nada, estaba hablando con respeto", añadió, asegurando que "no escuché" los disparos contra el carabinero. 

"De repente entran con imprudencia, me botaron el portón, como si yo fuera un narcotraficante", alegó. 

En su relato, el hombre aseguró cuando estudiaron las pruebas y se habrían percatado que no habría sido el responsable, ahí cambió la actitud de los uniformados. 

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