La controversia por la asignación de más de $64 millones en recursos públicos al festival audiovisual “Excéntrico” abrió un nuevo flanco político para el Gobierno. El certamen, cuestionado por incluir material de carácter pornográfico, fue duramente criticado por la UDI, sector que lo calificó como un “festival porno” y apuntó directamente contra la ministra de las Culturas, Carolina Arredondo.

Las críticas desde la oposición no se limitaron al debate público. Parlamentarios del gremialismo exigieron la salida de la ministra y emplazaron al presidente Gabriel Boric a pronunciarse por lo que consideran un uso irresponsable de recursos fiscales. A través de una declaración oficial, la bancada advirtió que el episodio podría tensionar la agenda legislativa del Ejecutivo.

Frente a la escalada de cuestionamientos, Arredondo optó por responder públicamente mediante redes sociales, defendiendo el sistema de asignación de recursos. En su mensaje, sostuvo que “las autoridades políticas no evalúan fondos en cultura”, precisamente para evitar que estos queden sujetos a criterios ideológicos del gobierno de turno.

Arredondo además, acusó que la polémica busca instalar un debate más amplio sobre el presupuesto cultural: “Algunos vienen a cuestionarlo todo para intentar quitar recursos y justificar recortes en cultura”.

Desde el Ministerio de las Culturas, en tanto, ya se había entregado una aclaración oficial previa. La cartera explicó que la productora responsable del evento accedió a un fondo concursable tras cumplir con las bases y alcanzar el puntaje requerido dentro del tramo de corte. Asimismo, enfatizaron que la entrega de estos recursos “no implica respaldo, aprobación ni definición de contenidos”, marcando distancia entre el financiamiento estatal y las decisiones artísticas del festival realizado bajo la premisa de “cuestionar el estigma de la creación de pornografía, reivindicando su valor artístico, político, terapéutico, libidinal, pedagógico y comunitario”.

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