Antonietta, garzona de 26 años, contó su historia en la que asegura haber sido secuestrada y posteriormente abusada sexualmente en un motel. 

Tras hacer la denuncia, el presunto atacante fue detenido y formalizado. Sin embargo, hoy se encuentra sólo con la medida cautelar de firma semanal y arraigo nacional.

En conversación con el programa Tu Día de Canal 13, Antonietta detalló esta experiencia que marcó su vida para siempre y que partió con una salida a una fiesta.

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“Hay una persona que efectivamente yo te puedo confirmar que me violó y si logramos que esa persona esté presa y empezar a que diga la verdad, que tal vez puede ser muy difícil obviamente, podemos empezar a agarrar a todos los responsables”, comenzó su relato.

La joven recuerda que aquel día “salí con un compañero de trabajo de nacionalidad colombiana, con el cual estábamos saliendo, y decidimos ir a comernos algo a Bellavista. Después fuimos a un par de bares y finalmente decidimos ir a un estilo de discoteque y ahí estuvimos bailando y luego decidimos irnos a su casa, ya que él vivía igual cerca de Bellavista”.

Luego de eso, Antonietta no tiene recuerdos claros. Al salir del lugar en que se encontraban, comenzó a sentirse mal, hasta finalmente perder el conocimiento.

“Tengo un recuerdo mío caminando por la calle con él, yo con mucho frío y como muy desorientada y con mucho frío y con mucho cansancio, como que me iba a desvanecer”, señaló en el matinal del 13.

Antonietta sólo sabe lo que le contó su acompañante. Él asegura que salieron del lugar y ella abordó un vehículo con rumbo desconocido. Es en ese momento donde ella dice que fue tomada por la fuerza y obligada a ingresar a un motel, donde sufre el ataque sexual.

“Él declaró primero a la PDI que había visto que yo me subí a un carro, yo con toda mi voluntad. Y luego después yo lo llamé, hablamos, y tengo una grabación que sale diciéndome en reiteradas ocasiones que la verdad es que no se acuerda cómo me subí, que no sabe cómo me subí, que no se acuerda, que parece que nos drogaron”, afirmó.

“De ahí lo que se sabe es que a las 7 de la mañana, gracias a las cámaras de seguridad del motel, se puede comprobar que a esa hora otra persona de nacionalidad colombiana me lleva a este lugar”, continuó.

“Yo despierto aproximadamente como a las 9, 10 de la mañana, gritando, muy mal, y en ese momento sale una pareja del lugar que me acompaña a Carabineros a hacer todos los trámites y en ese intertanto después, gracias a las declaraciones que dieron algunas personas del lugar, me entero que esta persona no dejó su carnet ahí, sino que él había dejado el carnet ahí porque él salió a buscar algo y había vuelto a buscarme y había dejado dicho de que yo que estaba en la pieza número 36 y no podía salir, que él me tenía que retirar”, relató.

Efectivamente, las cámaras del motel resultaron clave para determinar en primera instancia que la joven no había ingresado por su voluntad.

Estaría mintiendo si dijera que sentí que me echaron algo al trago. Perdí la memoria y encuentro impresionante haber pedido la memoria por una cantidad tan larga de horas”, cerró su relato.

Mientras en el último lugar que visitó la joven descartan que haya sido drogada en su interior, ella sólo espera que su presunto victimario vuelva a la cárcel.

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