El desarrollo de Selfix, el denominado llamado Ozempic chileno, ha instalado un nuevo foco en la discusión sobre tratamientos para la diabetes tipo 2 y la obesidad, en medio de la expectativa por su eventual llegada al mercado nacional durante este año.
Se trata de un medicamento impulsado por Laboratorio Chile, que corresponde a un genérico inyectable de semaglutida, el mismo principio activo utilizado por fármacos internacionales como Ozempic, desarrollado por Novo Nordisk.
De acuerdo con información disponible, el producto ingresó en diciembre al proceso de registro sanitario ante el Instituto de Salud Pública (ISP), por lo que su comercialización depende actualmente de esa aprobación.
La doctora Madeleyne Olivares, especialista en obesidad y magíster en nutrición clínica, explicó en conversación con Mega que el medicamento ya superó etapas clínicas fuera de Chile, lo que abre la puerta a su pronta disponibilidad.
“Es una maravillosa noticia que lo tengamos acá, que sea de origen chileno. Ya ha pasado todas las fases clínicas fuera de Chile. Lo que estamos a la espera es de la aprobación por el ISP para que se pueda comercializar”, señaló.
Uno de los aspectos más relevantes, según detalló, es que Selfix mantendría estándares similares de seguridad, calidad y eficacia, pero con un valor considerablemente menor.
“Tiene la misma seguridad, la misma calidad y la misma eficacia, pero con un costo mucho más económico, mucho más asequible para quienes lo requieran”, sostuvo, enfatizando que su uso no está orientado a fines estéticos, sino a pacientes con indicación médica.
El fármaco actuaría como agonista del receptor GLP-1, una hormona que regula el apetito y los niveles de glucosa, y estaría disponible en formato inyectable con dosis de 0,1, 0,5 y 1 mg, en línea con tratamientos ya existentes.
Así es el "Ozempic chileno"
Respecto a su uso, la especialista recalcó que estos tratamientos requieren evaluación, prescripción y seguimiento profesional, considerando además la necesidad de acompañarlos con cambios en la alimentación y actividad física.
“Requiere una evaluación por un profesional médico, un seguimiento por el médico o nutricionista, porque se sabe que la semaglutida favorece la pérdida de masa muscular, entonces debe ser prescrito”, explicó, precisando que está indicado para pacientes con sobrepeso con comorbilidades, obesidad y diabetes.
En paralelo, advirtió sobre el aumento de la venta informal de productos similares, especialmente a través de redes sociales y comercio paralelo.
“Hemos visto semaglutida inyectable que se comercializa sin rotulación, incluso en espacios como el Metro. Si no está rotulado, no se compra en farmacia y no tiene receta ni seguimiento profesional, no debe adquirirse”, alertó, subrayando los riesgos asociados a estas prácticas.
Nuevas terapias y avances internacionales
En el ámbito internacional, la especialista también abordó el desarrollo de nuevos tratamientos basados en la misma familia de fármacos, conocidos como agonistas GLP-1, los cuales han mostrado efectos más allá de la reducción de peso.
Según explicó, estos medicamentos “disminuyen el riesgo de infarto y de enfermedades cerebrovasculares”, consolidándose como una herramienta relevante en el manejo metabólico.
Entre ellos, mencionó el caso de Orforglipron, recientemente aprobado por la FDA en Estados Unidos, el cual destaca por su administración oral y mayor potencia en el control glicémico y la reducción de peso, aunque aún no cuenta con autorización en Chile.
Finalmente, la especialista insistió en que, pese a los beneficios proyectados, el uso inadecuado puede generar efectos adversos relevantes, como pérdida de masa muscular o riesgos cardiovasculares si se interrumpe sin control médico.