El fallecimiento del cabo primero del GOPE Marcos Javier Cosme continúa generando conmoción luego del operativo realizado en Valdivia, donde el funcionario recibió un impacto balístico en el rostro durante un enfrentamiento con un prófugo investigado por el homicidio de un carabinero. Mientras la investigación sigue en desarrollo, su padre compartió un emotivo relato sobre las últimas horas del uniformado y la relación que mantenían.

Cosme, de 32 años, integraba el GOPE Araucanía y acumulaba 13 años y cinco meses de servicio en Carabineros. El procedimiento también permitió detener al hombre que era buscado por su presunta participación en el asesinato de un funcionario policial.

"Le dije que tuviera un buen viaje"

En conversación con Las Últimas Noticias, Javier Cosme relató el momento en que se despidió de su hijo en el hospital, luego de viajar hasta Valdivia tras conocer la gravedad de sus heridas. "Yo viajé a Valdivia y lo dejé despedido a mi hijo, porque yo soy alguien que acepta la realidad de la vida. En la condición que estaba, todos esperábamos un milagro de parte de Dios, pero a veces esto es así. No para todos alcanzan los milagros".

El padre del funcionario agregó que, frente al delicado estado de salud del cabo primero, decidió dedicarle unas últimas palabras. "En ese momento le dije a él que si no se iba a levantar más, que tuviera un buen viaje. Y a Fernanda, su esposa, le dije que tuviera fuerza, que siguiera adelante. Ellos eran muy unidos".

Javier Cosme contó que en distintas ocasiones conversó con su hijo sobre los riesgos que implicaba integrar una unidad especializada como el GOPE. "Siempre le decía que evitara la primera línea, que se cuidara, pero él era muy profesional con su trabajo. Él amaba el uniforme".

Según recordó, Marcos ingresó como carabinero y fue desarrollando su carrera mediante distintos cursos de especialización, hasta incorporarse al GOPE. Tras completar su formación, fue destinado a procedimientos de alta complejidad, incluyendo operativos durante el estallido social, para luego establecerse en Temuco junto a su esposa, también funcionaria de Carabineros.

Su hoja de vida registraba 10 felicitaciones institucionales, entre ellas por su participación en la captura de los responsables del homicidio de los llamados Héroes de Arauco, además de rescates en alta montaña, operaciones fluviales y competencias deportivas representando a la institución.

La última conversación antes del operativo

El padre del cabo primero recordó que la última vez que hablaron fue hace aproximadamente dos semanas. En esa conversación, dijo, su hijo le comentó que atravesaba un buen momento tanto en lo personal como en lo profesional. "Me contó que estaba contento porque había postulado a la Escuela de Suboficiales o algo así. También porque había terminado el quincho de su casa nueva. Me compartió unas fotos de cómo había quedado".

Además, le habló de una visita que tenía pendiente con su abuela, quien tuvo un rol fundamental en su crianza en Hualaihué.

Al describir a su hijo, Javier Cosme aseguró que siempre fue una persona perseverante y orgullosa de sus raíces. "Era buen hijo, soñador y luchador. Siempre aspiró a cosas grandes y quería lograr muchas cosas. A pesar de sus ambiciones, nunca se olvidó de su origen humilde".

También recordó que una parte importante de la familia reside en Puerto Montt y que Marcos acostumbraba viajar durante las Fiestas Patrias para participar en los desfiles cívicos junto a sus cercanos.

Consultado sobre la relación que mantenían, Javier afirmó que buscaba ser un apoyo permanente para su hijo, especialmente en los momentos difíciles. "Cuando se quería derrumbar, estaba yo para decirle que si había un error, se le pone el pecho a las balas. Y si nos equivocamos, siempre con la verdad de frente. Que nunca te corrompan, no te quebrantes, que nadie te doble la voluntad".

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