Berta Robles Fernández nunca se imaginó que algún día podría llegar a ser general de Carabineros. Así lo confidenció su padre, Luis Robles, quien aseguró que la noticia les llegó de improviso. "Hemos llorado con mi mujer, pero de alegría. Yo siempre le decía a ella que cuando ella llegara a general yo podía morirme tranquilo", señaló el orgulloso papá a T13.cl.

Antes del reciente cambio en el Alto Mando liderado por el general director Mario Rozas que la dejó en lo más alto de la carrera funcionaria, Robles planteaba la posibilidad a su hija y ella se lo negaba y contestaba "papá nunca voy a llegar a general, es difícil, hay muchas exigencias y muchos postulantes".

El jueves, sin embargo, la hasta ahora coronel Berta Robles Fernández  se transformó en la segunda mujer en llegar al alto mando, luego de que la directora de Bienestar, Pamela Olivares Peña hiciera lo propio en marzo de este año.  Ahora ambas son elegibles para el cargo de dirección general de Carabineros si el Presidente así lo dispone.

Nacida en la ciudad de Angol y con casi treinta años de servicio en la institución, Robles Fernández fue ascendida a coronel a comienzos de este año sin presagiar que meses más tarde sería parte de los cambios más importantes dentro de la institución. 

Su padre la define como una mujer tranquila, muy estudiosa, buena hija, de bajo perfil y de pocos amigos. Actualmente vive con sus padre en Santiago y su hermana, que también es oficial de Carabineros, ostenta el cargo de capitán. 

"Cuando la llamaron ella no iba ilusionada, según me contó. Me dijo: 'Papá me van a pedir ya el retiro, o me voy a ir al extranjero', pero no consideraba que podía ascender a general", declaró Robles. 

Berta Robles ingresó a la escuela de Carabineros por una situación muy puntual. Su padre de 71 años, fue locutor de radio y reportero radial muchos años en Angol y en un episodio de su trabajo fue cómo su hija decidió entrar a la institución.

"En una oportunidad me llegó a mi informativo, que yo leía, un prospecto de Carabineros, lo guardo y se lo entrego a ella. Le digo: 'Hija, ¿no te gustaría ser carabinero?' y me dice: 'No papá'. Entonces yo guarde el prospecto y en la noche de ese mismo día me lo estaba pidiendo: 'Papá dejame ver el prospecto'. Se entusiasmó y ese mismo año postuló, y al año siguiente ya estaba ingresando a la escuela", contó Luis Robles. 

Su padre asegura que como general lo hará bien "porque ella ama su institución y por eso hace su trabajo a consciencia y ha tenido experiencias muy importantes". 

Con respecto a su aspiración a ser general director de Carabineros, su padre sostuvo: "Es soñar mucho, yo pienso que donde está, está bien. General director yo creo que es un buque demasiado grande, no porque sea mujer, sino porque es una institución muy grande donde se necesita quizás más experiencia, donde se necesita, no sé, quizás una personalidad especial, porque no cualquiera es general director de Carabineros". 

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