El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, abrió la posibilidad de que las Fuerzas Armadas colaboren en operaciones desarrolladas en zonas críticas afectadas por el narcotráfico y el crimen organizado, en el marco del nuevo estado de excepción que propone crear el Gobierno.
La iniciativa forma parte de la Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT) presentada por el Ejecutivo y contempla la creación de un quinto estado de excepción constitucional, diferente a los cuatro que actualmente contempla la Constitución: Asamblea, Sitio, Emergencia y Catástrofe.
Fuerzas Armadas podrían colaborar en "funciones específicas"
En entrevista con T13 Central, Arrau fue consultado directamente sobre qué ocurriría en sectores donde existen problemas relacionados con narcotráfico y crimen organizado.
En particular, se le planteó la posibilidad de que militares puedan ingresar a poblaciones utilizando vehículos o equipamiento de combate.
El ministro sostuvo que las Fuerzas Armadas cuentan con capacidades que podrían ser utilizadas en determinadas operaciones.
"Las Fuerzas Armadas sin duda tienen capacidades más específicas (...) y se podrá pedir la colaboración para esas operaciones en especial, para ciertas funciones específicas", afirmó.
Sin embargo, Arrau precisó que la seguridad pública seguiría estando principalmente en manos de las policías.
Según explicó, "son las policías quienes tienen la expertís de la seguridad pública en esta operación de volver a darle la tranquilidad a ese polígono, a esa zona que se podría declarar bajo una grave alteración de la seguridad pública".
Nuevo estado de excepción podría aplicarse incluso a un barrio
Una de las principales diferencias de la propuesta es que no necesariamente tendría que abarcar una región o una extensa zona geográfica.
Arrau explicó que el Gobierno piensa en territorios mucho más acotados, que podrían corresponder incluso a un barrio, un determinado polígono urbano, sectores rurales o zonas del norte del país donde se requieran herramientas especiales para combatir organizaciones criminales o terroristas.
"Hay ciertas zonas de nuestro país, unas más acotadas, quizás un barrio, quizás un polígono en zonas de operaciones más rurales o en el norte del país, que requieren herramientas especiales", sostuvo el Ministro de Seguridad Pública.
Toque de queda e interceptación de telecomunicaciones
El nuevo estado de excepción también podría entregar facultades que actualmente no están contempladas específicamente para enfrentar este tipo de criminalidad.
Entre las herramientas mencionadas por el ministro se encuentran restricciones al tránsito, la posibilidad de imponer toques de queda, limitar la capacidad de reunión e incluso interceptar telecomunicaciones dentro del territorio sometido a la medida.
La idea, explicó Arrau, es que estas facultades permitan desarrollar diligencias e investigaciones de manera más ágil contra organizaciones dedicadas al crimen organizado y el terrorismo.