Después de un juicio llevado a cabo en la Sección Cuarta de la Audiencia Nacional española, los chilenos anarquistas involucrados en el atentado con bomba de Zaragoza, en 2013, fueron condenados a 12 años de cárcel.

El tribunal determinó que Francisco Javier Solar y Mónica Caballero son culpables por delito de daños y por lesiones terroritas. También, los absolvió de pertenecer a una organización terrorista y de haber planeado un ataque contra la basílica de Montserrat.

Pese a que la fiscalía de la Audiencia Nacional pedía para ellos 44 años de cárcel, la sala terminó por rebajar el delito ya que "el artefacto explosivo carecía de potencia destructiva". De hecho, la bomba no afectó la estructura de la basílica de Zaragoza.

Para determinar la condena, fueron claves los registros de las cámaras de seguridad que los captaron en la estación de buses de Barcelona, en el metro de esa misma ciudad y en la estación de buses de Zaragoza. Allí se les ve a los dos autores del atentado portando "una especie de nevera muy llamativa" donde supuestamente cargaban el artefacto.

 

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