El historiador e investigador del patrimonio histórico de la ciudad de Rancagua, Patricio Díaz, junto a la abogada y exdiputada Marcela Riquelme, interpusieron una querella criminal por el hallazgo de osamentas bajo la catedral de Rancagua, en contra de Víctor Alvear Cárdenas, representante legal de constructora y contra quienes resulten responsables, por los delitos de exhumación e inhumación ilegal, obstrucción a la justicia y delito contra el patrimonio de la Ley N° 17.288.

Esto, porque hace algunas semanas T13 informó que un grupo de trabajadores que realizaba excavaciones al interior de la Catedral de Rancagua encontró restos humanos bajo tierra. El hallazgo ocurrió mientras se desarrollaban las obras de remodelación del recinto, iniciadas en 2025.

De acuerdo con la denuncia presentada por los trabajadores, tras encontrar las osamentas dieron aviso a la empresa a cargo de las obras y al párroco de la Catedral. Según esa versión, en lugar de informar inmediatamente a las autoridades, los restos fueron recogidos y puestos dentro de una bolsa.

Riquelme relató lo ocurrido: “Restos óseos evidentemente de un cuerpo humano. Dientes, partes del craneo, los huesos largos del cuerpo. Fueron encontrados sin estar en un cajón, sin la marca de una lápida”.

La denuncia sostiene además que los trabajadores habrían sido amenazados con perder su empleo si informaban sobre el hallazgo.

Según la querella, después de un pequeño ritual, la bolsa con los restos habría sido enterrada nuevamente en el mismo lugar donde fueron encontrados.

El fiscal jefe de Rancagua, Claudio Meneses, confirmó que esa es una de las situaciones que está siendo investigada.

“Estas habrían sido puestas en el altar, el cual después posteriormente se coloca una loza encima de aquella. Obviamente esa información debió ser indicada a las autoridades”.

La abogada querellante sostiene que la situación debe ser esclarecida por la justicia. “Aquí hay dos delitos. La exhumación y la inhumación de un cuerpo humano o de restos óseos debe ser informada. Ya sea porque exista un antecedente criminal o un antecedente histórico, arqueológico”.

La presencia de restos humanos bajo la Catedral no necesariamente implica que exista un origen criminal. De hecho, la propia historia del centro de Rancagua abre otra posibilidad.

En el año 2000, durante los trabajos de remodelación de la Plaza de Armas de la ciudad, fueron encontrados restos óseos y vestigios arqueológicos. Ahora, 26 años después, los investigadores deberán determinar si las osamentas descubiertas bajo la Catedral podrían tener un origen similar.

La querella contra el representante de la constructora

La abogada Marcela Riquelme, señaló que "aquí hay un delito de omisión de denuncia que corresponde tanto al representante de la empresa que tomó la decisión (de callar), como a quienes resulten responsables".

También indicó que "creemos que es importante como rancagüinos rescatar nuestra historia patria, nuestros restos arqueológicos que hay en la iglesia, considerando sobre todo que pueden ser de la época de la colonia".

"Esto debe ser investigado porque, además, se presionó a los trabajadores para guardar silencio", complementó la abogada querellante. 

Para cerrar, dijo que "las responsabilidades van a estar en mano de la empresa o de las empresas involucradas, tanto la empresa que es la que ejecuta como aquella que financia. Y por otro lado, creemos que es posible que las autoridades eclesiásticas pueden estar involucradas en la decisión que se adoptó de guardar silencio, de inhumar y exhumar y no dar aviso oportuno a la autoridad". 

Te podría interesar:

 

Publicidad