Este fin de semana, una mujer de 78 años murió en el Cesfam de Puchuncaví tras caer de una camilla en un box móvil del recinto.

Victoria Olivares Olivares ingresó en el Centro de Salud Familiar de la comuna, ubicada en la provincia de Valparaíso, por una infección urinaria.

De acuerdo a su nieta Constanza Figueroa, en un relato tomado por La Estrella de Valparaíso, existieron nulos protocolos para brindarle una atención segura a su abuela. Y también a otros pacientes.

Así, la familia de Victoria Olivares inició una demanda.

"Cuando mi mamá llegó con mi abuela al Cesfam se percataron que la urgencia no estaba atendiendo y a ella la pasaron a un container que no contaba con resolución sanitaria y que con suerte tenía una camilla", dijo Figueroa.

Según el relato de la familiar, un médico la atendió y este le pidió a un paramédico que le suministrara una inyección intramuscular. La mujer quiso ayudar inclinándose hacia adelante, perdió el equilibrio y su cabeza se azotó violentamente contra el suelo. Perdió el conocimiento inmediatamente.

Constanza Figueroa acusó que fue su mamá la que tuvo que correr en la búsqueda del doctor y que este demoró 10 minutos en llegar, mientras su abuela sangraba por un corte en la cabeza provocado por el golpe.

En el trayecto entre el box móvil y la urgencia, la nieta de Olivares aseguró que ella casi cae por segunda vez.

Ahora, la familia exige responsabilidades al área de salud del municipio por negligencia médica. Actualmente, se encuentran esperando la resolución de la autopsia. 

Figueroa, en tanto, descartó algunas versiones de un supuesto fallecimiento por COVID-19.

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