De acuerdo al último informe de deuda elaborado por Equifax y la Universidad San Sebastián (USS), más de cuatro millones de chilenos tienen deudas impagas, con una mora total de cerca de 10.500 millones de dólares. Por otro lado, más de 78 mil empresas son morosas, una realidad que ha aumentado con el paso de los años. 

Frente a este escenario existen dos herramientas a las que las empresas y personas pueden recurrir para saber si son parte de este segmento: el boletín comercial y Dicom.

Herramientas financieras

El boletín comercial recopila información sobre la situación financiera y crediticia de una empresa o individuo. Incluye detalles como el comportamiento de pagos, deudas morosas, préstamos impagos, protestos y otra información relevante para evaluar la solvencia y reputación crediticia de la entidad en cuestión.

“Es utilizado por las instituciones financieras y otros negocios para tomar decisiones informadas sobre otorgar créditos o establecer relaciones comerciales con una empresa o individuo. Se obtiene de la Cámara    de Comercio de Santiago incurriendo en un pago”, explica Vicente Cruz, CEO de Sheriff, plataforma de monitoreo y gestión de riesgo.

Mientras, Dicom es un informe de una empresa privada que recopila datos sobre los antecedentes comerciales y crediticios de personas y empresas, incluyendo información sobre préstamos morosos, deudas comerciales y previsionales y procesos de quiebra, entre otros. Es utilizado para evaluar el riesgo crediticio y tomar decisiones relacionadas con la concesión de créditos, arrendamientos y contratación de servicios.

“Estar registrado como deudor o tener antecedentes crediticios puede tener diversas consecuencias en tu vida financiera, como dificultades para obtener créditos, ya que las instituciones suelen consultar la información de Dicom. Incluso enfrentar condiciones menos favorables, como tasas de interés más altas o dificultades para acceder a arriendos, servicios y algunas oportunidades laborales”, comenta Cruz. 

Rehabilitación financiera: ¿Cómo salir de Dicom?

Actualmente existen distintas opciones para poder salir de dicho registro gracias a la nueva Ley de Reorganización y Liquidación, la cual entrega diversas herramientas para que los deudores, tanto personas como empresas, puedan resolver sus deudas. Algunas de las que Cruz recomienda son:

  • Repactación: una de las formas más comunes para dejar de estar en Dicom es negociar directamente con el acreedor un acuerdo de pago adaptado a la situación financiera. Esta opción permite de manera más directa salir del registro, por solicitud del acreedor, y poder mejorar el historial crediticio, pero para esto es importante cumplir con el acuerdo establecido.
  • Quiebra y liquidación: otra opción viable es acogerse a quiebra y liquidar bienes con el fin de que estos sean rematados y pagar la deuda. Este proceso se hace en compañía de un equipo legal, ya que se realiza en Tribunales. “Este proceso es recomendable para quienes estén enfrentando dificultades financieras y que no tienen suficientes activos para pagar todas sus deudas”, explica Cruz.
  • Buscar asesoría financiera: buscar la ayuda de una entidad de asesoría financiera para que asista en las negociaciones, tanto para una repactación o una solicitud de quiebra, o para generar una estructura que permita pagar las deudas correspondientes. Este proceso puede ser un complemento de otras opciones.
  • Consolidación de deudas: considerar la consolidación de deudas a través de un préstamo puede permitir pagar todas las deudas existentes y realizar un único pago mensual. Muchas entidades bancarias ponen a disposición préstamos con el fin de agrupar las deudas en un solo lugar y pagarlas en base a un solo monto.
  • Prescripción: otra forma de salir de Dicom es esperar a que la deuda prescriba según las leyes locales. El plazo de prescripción de una deuda en Dicom es de 5 años. Si no hay acciones legales o reconocimientos de la deuda durante ese período, la deuda podría prescribir y ya no podrá ser exigida legalmente. 

“Sin embargo, es importante tener en cuenta que la prescripción puede variar dependiendo de las circunstancias particulares y el tipo de deuda, por lo que es recomendable obtener asesoramiento legal”, aclara el experto.

Es importante tener en cuenta que la situación en Dicom no es permanente y se puede mejorar el historial crediticio a través de la regularización de deudas y la gestión adecuada de finanzas.

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