Un hombre estuvo secuestrado y amarrado, convencido de que lo matarían. En medio de esa desesperación, ocurrió lo impensado: logró fugarse y con ello se desbarató una nueva estructura del grupo criminal Los Gallegos, que intentaba reorganizarse bajo el mando de un nuevo jefe.
En un sector periférico de la ciudad de Arica, al interior de una casa, el hombre que llevaba horas secuestrado y torturado, sabía que su destino final será la muerte.
Sin embargo, ocurre algo totalmente impensado: el sicario que lo matará le pasa su teléfono y lo deja despedirse de su esposa.
La víctima intentó realizar una videollamada, pero al no conseguirlo comenzó a enviar mensajes por WhatsApp.
Los mensajes de hombre secuestrado por Los Gallegos despidiéndose de su esposa antes de escapar
"Me dieron el teléfono rapidíto", escribió inicialmente. Luego fue más directo: "Me van a matar". Su pareja intentó tranquilizarlo ("no digas eso", le respondió), pero los mensajes continuaron. "Estoy amarrado, pero mientras no está el que manda me dejaron utilizar el teléfono".
La conversación siguió: "Chao, ya me van a quitar el teléfono".
"¿Por qué?", respondió ella. "Te amo. Nunca me olvides", le lanzó el hombre.
"Amor, no me digas eso", replicó la mujer.
Además de los mensajes, el hombre logró fotografiarse mientras permanecía atado y enviar las imágenes a su pareja. También compartió su ubicación, lo que permitió orientar rápidamente las diligencias policiales. "Apúrate por Dios, apúrate, tengo miedo", fue uno de los últimos mensajes enviados.
El arriesgado escape de hombre que fue secuestrado por Los Gallegos
Sin embargo, antes de que llegara la ayuda de la PDI que solicitó su mujer, decidió actuar por su cuenta: Aprovechando un momento de descuido, rompió una ventana de la habitación, utilizó los vidrios para cortar las amarras y luego abrió un agujero en un muro para escapar por la parte posterior del inmueble.
Minutos más tarde fue encontrado con vida por Carabineros. Su testimonio permitió descubrir que los responsables formaban parte de una nueva estructura de Los Gallegos, la facción del Tren de Aragua que había sido desarticulada previamente en Arica.
La investigación permitió identificar a un grupo que intentaba reorganizar las operaciones criminales bajo el liderazgo de Alfredo José Timaure, alias "El Jumper".
Al final, cinco individuos fueron identificados, tres hoy están condenados, pero la Fiscalía presume que hay otros implicados. Porque estos grupos criminales, como ya indica la experiencia, no se terminan: simplemente se rearman una, otra y otra vez.