Continúan saliendo a la luz antecedentes en torno a la investigación contra el estudiante de 18 años que el pasado 27 de marzo perpetró un fatal ataque en el Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama, en la región de Antofagasta.

El imputado quedó en prisión preventiva luego de asesinar a una inspectora y herir a otras cuatro personas, entre ellas tres estudiantes del establecimiento.

Con el paso de los días se han conocido nuevos detalles de su macabro plan, cuyo objetivo habrían sido niños de primero básico, como las anotaciones que tenía en un cuaderno.

De acuerdo con el expediente de la investigación, al que accedió Mega, distintos testigos también han entregado su testimonio acerca de lo que ocurrió aquel día en el colegio.

Nuevos testimonios tras fatal ataque en colegio de Calama

Una estudiante de 15 años, quien presenció el hecho desde una escalera en la que se encontraba junto a varios compañeros, recordó que "vi que desde la inspectoría pasó caminando hacia el baño de hombres un sujeto el cual vestía todo de negro, tenía su rostro tapado con una especie de mascarilla y portaba una mochila (la cual se veía llena). Personalmente me pareció muy extraña su vestimenta, de hecho, pensé que era una persona externa al instituto que venía a realizar algún trabajo en el establecimiento".

Acerca del ataque, mencionó que "lo primero que vi fue al sujeto que vestía de negro, tratando de agredir a L.P. con algo que portaba en su mano, no pudiendo establecer si efectivamente se trataba de un cuchillo".

"De hecho, L.P. estaba en el piso y desde ahí le lanzaba patadas. Fue en ese momento que apareció E. corriendo y se abalanzó al agresor cayendo ambos al suelo y mi compañero le hizo una llave al cuello para inmovilizarlo", añadió.

Lo anterior describe la escena en que el agresor atacó a un estudiante y luego fue reducido por el joven que aplicó sus conocimientos de jiu-jitsu. El alumno atacado era su amigo.

En medio de eso apareció el inspector Jaime Zepeda, quien desarmó al imputado junto a otro profesor.

"Yo le saqué unos tres o cuatro cuchillos del pantalón y un cinturón que tenía con bolsillos, los cuales dejé en el suelo lejos de él, mientras que el profesor Eugenio le estaba sacando una mochila. Ese día vestía unos pantalones oscuros, un polerón negro abierto, debajo una polera negra, encima de la polera y debajo del polerón tenía unos tirantes reflectantes que afirmaban un cinturón, en cual tenía dos portas cuchillos. En la cara llevaba un balaclava", contó el funcionario del establecimiento.

El inspector, además, reprodujo textualmente una frase que repitió el asesino y que le quedó grabada: "Yo ya cumplí con lo que quería, déjenme matarme. Yo me tomé muchas pastillas".

El agresor se golpeaba la cabeza contra el piso en reiteradas ocasiones. Cuando llegó Carabineros y le preguntaron si había consumido algo, confirmó que se había tomado 15 pastillas de fluoxetina. También señaló que tenía lesiones propias.

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