En Chile, ha aumentado la venta de triciclos eléctricos, promocionados como vehículos de bajo costo y fáciles de usar para paseos. Sin embargo, expertos y autoridades advierten sobre los riesgos y la falta de regulación en torno a estos vehículos.

Estos triciclos se venden como una alternativa económica y que no requiere licencia de conducir, lo que ha atraído a muchos compradores.

Sin embargo, la ley chilena establece que para ser considerado un ciclo y no requerir patente ni licencia, el vehículo no debe superar los 25 km/h y tener un motor de hasta 250 watts de potencia. Muchos de los triciclos eléctricos que se venden superan estos límites, lo que los convierte en vehículos motorizados que requieren patente, licencia, seguro obligatorio y homologación del Ministerio de Transportes.

La falta de regulación y control sobre estos vehículos preocupa a las autoridades, ya que representan un riesgo para la seguridad vial. Un carabinero advierte que, debido a su tamaño y peso, estos triciclos pueden generar lesiones en caso de atropello. Además, al no cumplir con las normas de seguridad, estos vehículos no pueden ser homologados ni obtener la revisión técnica.

Expertos recomiendan a los compradores informarse adecuadamente antes de adquirir estos vehículos, ya que podrían estar comprando un producto que no cumple con la normativa y que podría ser retirado del mercado. La falta de regulación y fiscalización en este mercado podría llevar a un aumento de accidentes y a lamentar pérdidas humanas.

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