Si bien la industria minera siempre se ha caracterizado por ser uno de los sectores en donde sus trabajadores están más expuestos a sufrir accidentes laborales, debido a existencia de factores alternos como la altura, en el último año las empresas han logrado disminuir significativamente las cifras a través de una serie de medidas. Según el Balance Anual de Accidentes Mineros, la tasa de accidentabilidad disminuyó en un 30% en el 2017, siendo el menor índice desde hace más de una década. 

Pilar Cruz, Senior Consultant ‑ Mining Division de Michael Page, explica que existe una reducción sostenida en accidentes fatales y no fatales, pues si bien hace cinco años el indicador era de 2.62 , hoy  alcanza un 1.6.

Algunas de las principales medidas que se han tomado para mejorar las condiciones de sus trabajadores son: la realización de los exámenes preocupacionales pertinentes para ver si los candidatos están aptos para desempeñarse en zonas con algún grado de altura geográfica, el mejoramiento de los Elementos de Protección Personal (EPP) para enfrentar las condiciones de los distintos climas y faenas, y el acondicionamiento con oxígeno en los campamentos para que estos puedan tener un buen descanso. 

En ese sentido, la experta señala que la responsabilidad es compartida entre las compañías y los trabajadores, y que existen dos aristas en las que aún se debe continuar trabajando intensamente. Una de estas es realizar con mayor periodicidad los exámenes ocupacionales, ya que estos solo tienen vigencia de un año y, según las estadísticas que maneja Michael Page, del total de los candidatos que deben someterse a exámenes preocupacionales para poder ser contratados, más del 65% no los aprueba o presenta observaciones. 

El segundo punto a considerar, a nivel de compañía no solo se deben hacer planes y tener asesores encargados para ver si se cumplen o no los reglamentos , sino que se debe vivir la seguridad y salud ocupacional día a día con el trabajador. “Las empresas tienen como desafío crear cultura y hacer conscientes a los colaboradores sobre lo valioso que son sus vidas y lo que involucra que sufran algún accidente. No basta con darles una visión sólo de negocio y lo que podrían perder como compañía si esto ocurre, sino que son personas y con ello tienen una familia atrás con la que cuentan, que no viven solos”, asegura Cruz.

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