Durante julio el Índice Mensual de Actividad de la Construcción (Imacon) anotó un incremento de 1,5% anual, cifra inferior a las observadas en los últimos ocho meses y al crecimiento promedio anual de los últimos cinco años (4,9%), lo que da cuenta del proceso de debilitamiento que está experimentando la actividad sectorial.

La cifra del séptimo mes del año fue inferior al crecimiento de 2% anual registrado en junio. Asimismo, es menor al 2,8% anual registrado en julio de 2015.

El gerente de estudios de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Javier Hurtado, detalló que “las condiciones de acceso al crédito continúan restrictivas, tanto para empresas como personas y, a la vez, se observa una menor demanda por crédito en todos los segmentos, lo que evidencia una postura cautelosa por parte de los bancos, las empresas y los hogares, lo que en sí mismo constituye un riesgo para el crecimiento de la inversión y el consumo”.

En tanto, el presidente de la CChC, Sergio Torretti, agregó que “al término del ciclo de altos precios de los metales se suma el indudable deterioro de la confianza de los empresarios de los demás sectores productivos, todo lo cual afecta negativamente las decisiones de inversión y, por ende, los proyectos que ejecuta nuestra industria. Esta situación no debiera cambiar sino hasta que se vuelva a poner el crecimiento económico en el centro de las prioridades del gobierno”. 

Subcomponentes del Imacon

La contratación de mano de obra (corregida por los efectos estacionales y calendario) registró en julio un alza de 2,7% anual. Sin embargo, desde la CChC reconocen que esta cifra “debe ser vista con precaución, pues por quinto mes consecutivo el empleo sectorial moderó su ritmo de crecimiento anual”. Ello significó la creación de 18,4 mil plazas de trabajo en doce meses, cifra que ha tendido a la baja si se compara con lo observado en los últimos cinco meses.

Con relación a la demanda de materiales para la construcción, el índice de ventas de proveedores retrocedió 3,8% anual en julio, cifra que acentúa el descenso observado en los últimos cuatro meses.

Por su parte, el índice de despachos de materiales (que aproxima la demanda de materiales de obra gruesa) experimentó un avance de 10,4% anual. Este resultado se debe a la mayor provisión de barras de acero para hormigón, lo cual no necesariamente implica actividad, al menos en el corto plazo, ya que se trata de un insumo susceptible de ser almacenado.

Con todo, la demanda total de insumos para la construcción ha registrado menores tasas de crecimiento en los últimos cuatro meses, tanto en términos anuales como mensuales.

La actividad de contratistas generales (medida en trimestre móvil desestacionalizado) avanzó 7,5% anual en julio, resultado que se condice con el mayor crecimiento observado en la edificación para comercio, en la actividad de obras públicas y en obras civiles y montaje, ítem preponderante en la composición de este indicador.    

La aprobación de permisos para la edificación (medidos en m2 y expresados en promedio móvil de tres meses desestacionalizado) exhibió su cuarta contracción anual consecutiva durante julio. Según cifras preliminares, la superficie aprobada para la edificación registró una caída de 33,9% en doce meses, luego de que en los meses de abril, mayo y junio retrocediera 14%, 12% y 21% anual, respectivamente.

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