AFP

La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) mantuvo este miércoles sin cambios sus tasas de interés, cercanas a cero, ante una economía estadounidense que muestra un crecimiento "moderado" tras el mal desempeño del primer trimestre.

Adempas, el Comité de política monetaria de la Fed (FOMC) recortó su previsión de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) en 2015 a entre 1,8% y 2,0%, muy inferior al 2,3% a 2,7% previsto en marzo.

Luego de dos días de reunión, el FOMC confirmó que mantendrá sus tasas directrices en los niveles cercanos a cero en que están desde la crisis financiera de fines de 2008, y se cuidó de no dar precisiones sobre el momento en el que comenzará a subirlas, una fecha esperada con ansiedad por los mercados y las grandes economías.

La institución reiteró que el ajuste de su política monetaria comenzará cuando se observen "nuevos avances" en el mercado laboral y cuando tenga una "confianza razonable" de que la inflación subirá hacia su objetivo de 2% anual.

"No hay un plan automático para subir las tasas", dijo la presidenta de la Fed, Janet Yellen durante una conferencia de prensa, afirmando solamente que es "posible" un alza este año y que la evolución de las tasas sería luego "gradual". Casi todos los participantes del FOMC creen así que las tasas se situarán entre 0,25% y 1% para fin de año y unos pocos prevén que se ubiquen entre 0,5% y 1%.

"La mayoría estima que un alza este año sería apropiada", reconoció la titular del ente rector, añadiendo que esperan "una aceleración del crecimiento" en el segundo semestre. "Tomaremos nuestra decisión siguiendo la evolución de los datos económicos", reiteró.

Expansión "moderada"

Para justificar su prudencia, el banco central esboza un análisis moderado de la economía estadounidense tras el freno del primer trimestre, cuando se contrajo 0,7% en ritmo anual.

El ritmo de creaciones de empleos en el país se aceleró y el sector inmobiliario, todavía débil tras la crisis de 2008-2009, mostró una cierta mejora, según la Fed. Pero persisten las debilidades, advirtió. La inversión de las empresas sigue siendo baja y sobre todo, observa que las exportaciones estadounidenses tampoco lucen bien.

El banco central da así cuenta formalmente del impacto del encarecimiento del dólar en relación a las principales divisas, fundamentalmente el euro, que vuelve menos competitivos los productos estadounidenses y afecta la balanza comercial del país.

"Está claro, según nuestras previsiones, que anticipamos un crecimiento de la economía y una mejora del mercado laboral", afirmó la presidenta de la Fed. "Puede haber sorpresas (...) pero estimamos que podría pasar más adelante en el año", añadió.

Aunque la economía está mejor, ha registrado una expansión "moderada" en las últimas semanas, resume el banco. Según las nuevas proyecciones, el Producto Interior Bruto (PIB) del país debería avanzar solo 1,8% a 2,0% en un año en el último trimestre de 2015 mientras que el desempleo se ubicará entre 5,2% y 5,3%, contra un rango de 5,0% a 5,2% previsto previamente.

En cuanto al otro indicador clave que toma en cuenta el FOMC para ajustar su política monetaria, la inflación, el comité opinó que el poco incremento de los precios tiene que ver con la caída de los precios del petróleo y productos importados, efectos "transitorios" que deberían desaparecer para permitir una inflación cercana a la meta de 2,0%.

El banco mantuvo sus previsiones de una inflación de entre 0,6% y 0,8% este año (0,1% actualmente), entre 1,6% y 1,9% el año próximo, para alcanzar el objetivo de 2% de la Fed en 2017. "El comité sigue monitoreando de cerca la inflación", indicó no obstante.

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