Las Comisiones Unidas de Hacienda y Trabajo de la Cámara de Diputados rechazaron este martes el veto presidencial por el sueldo mínimo

La votación fue 14 en contra y 12 a favor. La discusión estuvo marcada por el alza de 1.000 pesos que propuso el gobierno para el salario de 2019, pasando de $300.000 a $301.000.

La iniciativa ahora pasa a la Sala de la Cámara.  

El diputado de Revolución Democrática, Giorgio Jackson, explicó que "lo que va a suceder si se mantiene el rechazo del veto es que posteriormente se vota lo que hubo acuerdo entre ambas cámaras. Acá nosotros no tenemos iniciativa, por lo tanto, lo que vamos a votar después también fue una propuesta del gobierno. Los 286 mil pesos y los 300 mil pesos también son una propuesta del gobierno que ambas cámaras coincidieron, en lo que no se coincidió fue en la plurianualidad extendida a 30 meses".

En los términos en que está discutido y aprobado por el Congreso se fijó que el sueldo mínimo llegue a 286 mil pesos a contar del 1 de agosto (retroactivo) y a 300 mil en marzo de 2019. La nueva indicación del gobierno propone que el próximo año sean 301 mil pesos.

Más allá del monto de salario mínimo, sigue siendo controvertida la plurianualidad, aunque el Ejecutivo está abierto a reducir en tres meses el período que abarcaría este proyecto.

La moción de reajuste lleva varios días de discusión y luego de haber pasado por Comisión Mixta, el Senado rechazó que esta tramitación sirva para varios años, por lo que el gobierno recurrió a su derecho de aplicar un veto sustitutivo.

¿Qué es un veto y cómo funciona?

El veto es una facultad exclusiva del Presidente de la República para objetar el contenido de un proyecto de ley que fue despachado del Congreso, como es el caso del salario mínimo. 

Existen tres tipos de veto: 

- Sustitutivo (para cambiar una norma)

- Aditivo (para agregar una norma)

- Supresivo (para dejar sin efecto una norma)

Así, existen los siguientes escenarios:

Si se aprueban las observaciones por ambas cámaras: el proyecto regresaría al Ejecutivo para su promulgación. 

Se rechaza el veto o legisladores insisten en el texto que despacharon: si se rechazaran todas o algunas de las observaciones, o si dos tercios de los legisladores insistieran en la totalidad o parte del proyecto (en este caso, si rechazaran la prurianualidad), el texto regresaría al gobierno, el que tendría que promulgarlo como ley.

Se rechaza el veto, pero no se logra el quórum: En caso de que todas o algunas de las observaciones hechas por el Presidente sean rechazadas por las dos Cámaras, pero no se reuniera el quórum de dos tercios para insistir en el proyecto previamente aprobado por ella, no habría ley respecto de los puntos en que existen discrepancias.

En este último caso, se aprobaría el reajuste del salario (en sus montos), pero sin considerar la polémica fórmula de plurianualidad, lo que llevaría al Congreso a volver a discutir el tema en un año más. 

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