En el mercado prevén que la venta de vehículos nuevos tendrá un crecimiento importante durante 2021. De acuerdo a las estimaciones que entregó la Asociación Nacional Automotriz de Chile, para este año proyectan que las ventas aumentarán un 37%.

La conjunción de buenas proyecciones económicas para Chile, la reapertura gradual de la economía, el proceso de vacunación contra el coronavirus y un dólar cayendo a nivel global, propician la reactivación del mercado automotor.

De cara a ello, la industria se ha preparado y ha lanzado una variada gama de ofertas para adquirir un vehículo nuevo con descuentos y también con créditos. De ahí la duda surge sobre qué conviene mejor, comprar un automóvil mediante un préstamo o al contado. La sugerencia de los expertos es cotizar.

Es un gasto

En Autofin mencionan que si una persona tiene deudas, lo mejor es no pagar al contado el vehículo nuevo y destinar esos recursos a alivianar otros compromisos financieros. Desde Derco Center enfatizan que las personas también deben mantenerse fieles al presupuesto de la compra que desean realizar.

Un elemento de confusión que tienen muchas personas que compran un vehículo es pensarlo como un activo. “Esto nos lleva a tratarlo como una parte de nuestra riqueza. En la práctica, es mejor pensar en él como un artículo de consumo, se desgasta a medida que lo usamos y en algún momento, puede llegar a perder su utilidad”, sostienen desde Autofin.

En el mercado ofrecen dos tipos de créditos: el convencional y el inteligente. El primero es el típico préstamo que se otorga y se paga en varias cuotas. La segunda opción, es uno de los instrumentos que más terreno está ganando.

De hecho, el 71% de los préstamos que entregó Credinissan corresponden a esta categoría. En crédito inteligente por lo general se paga un pie cercano al 20% del valor del vehículo. El resto se paga en número de cuotas pactadas con la marca que bordea entre el 30% y 40% del costo del auto.

Pagado ese porcentaje, la persona tiene tres opciones con el saldo que aún le queda por pagar: renovar el auto, por lo que se tasa el vehículo y se recibe como parte de pago; quedarse con el auto, por lo que paga en cuotas el saldo restante; o sino entregar el vehículo, por lo que se tasa y se salda el pago del crédito.

En Derco Center resaltan que también existen oportunidades de acceder a bonos, que al pagar en efectivo, no se aplican. Así, se puede tener incluso bono de la marca y un bono de financiamiento.

Créditos "inteligentes"

Si conviene solicitar este tipo de créditos inteligentes, los expertos apuntan que depende del perfil de la persona, puesto que este producto financiero está pensando en aquellos que cambian el vehículo de manera constante, al menos cada dos o tres años.

Asimismo, indican que uno de los problemas al comprar un vehículo nuevo al contado, es que el auto pierde inmediatamente valor, por lo que si se considera una inversión no es la mejor opción. No obstante, una de las ventajas de pagar en efectivo es que se reducen los gastos operacionales de este tipo de compra, como las tasas de interés.

El llamado es a revisar las condiciones crediticias. A mayor cantidad de cuotas, más caro será el crédito. En Autofin dicen que “si vas a comprar un auto, adquiere el que tu salario te permitirá pagar. Y nunca gastes más de tres veces tu salario en los viajes diarios que realices”.

 

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