El Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) condenó a los laboratorios Baxter y Sanderson por haber participado en “acuerdos anticompetitivos” destinados a afectar el resultado de dos licitaciones públicas de suero fisiológico a las que convocó en 2012 el Hospital Regional de Concepción.

La acusación fue formulada por la Fiscalía Nacional Económica (FNE) en 2017, que aseguró que estos laboratorios se coludieron en dos procesos licitatorios para la compra de cloruro de sodio al 0,9% o suero fisiológico, contenido en envase colapsable de 100 ml, producto indispensable para los centros de salud. Ambas licitaciones involucraron un monto total de poco más de $ 460 millones.

El TDLC impuso una multa de 200 Unidades Tributarias Anuales (UTM) a ambas empresas, lo que equivale a 119 millones de pesos, además de adoptar programas de cumplimiento.

“Este fallo ratifica que la colusión es el atentado más grave contra la libre competencia y un foco prioritario en la agenda de la Fiscalía Nacional Económica, incluso cuando ésta no produzca los efectos esperados por sus partícipes. La mera existencia de un acuerdo entre competidores es reprochable, más allá si éste logra concretarse o si alguno de los partícipes se aleja de lo acordado, como ocurrió en este caso”, dijo el Fiscal Nacional Económico Ricardo Riesco.

En la acusación, el órgano persecutor aseguró que los laboratorios tomaron contacto a través de sus gerentes generales antes del cierre de la fase de presentación de ofertas en ambas licitaciones, con el fin de asignarse entre ellas quién debía adjudicarse cada proceso.

Ambos, definieron que Sanderson debía ser la ganadora, aunque en los hechos, y por razones ajenas a la voluntad de los gerentes generales, los resultados no fueron los esperados, ya que, en el primer caso el equipo comercial de Baxter no cumplió lo acordado por su gerente general, mientras que en la segunda licitación un competidor ajeno al acuerdo ilícito ganó el proceso licitatorio.

Tras la sentencia dictada este jueves por el TDLC, las partes tienen un plazo de diez días hábiles para presentar un recurso de reclamación ante la Corte Suprema.

Baxter es filial de Baxter International Inc, de origen estadounidense, que opera hace más de 75 años en el mercado de soluciones intravenosas, mientras que Sanderson forma parte del conglomerado farmacéutico transnacional de origen alemán Fresenius Kabi. Ambos son los principales proveedores de sueros colapsables del país.

Foto: Agencia ATON

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