Después de mucha anticipación, por fin entraron en vigencia los nuevos aranceles cruzados con los que China y Estados Unidos se amenazaban desde principios de agosto, lo que impulsó al dólar a nivel global y le puso presión al cobre. Un escenario propicio para que el peso chileno bajara.

Al finalizar las operaciones del día, el dólar se ubicó en $ 725,10 en Chile, su mayor valor desde enero de 2016, lo que representa una leve subida de $ 3,3 con respecto al cierre del viernes.

 

Esto deja al mercado chileno alineado con los movimientos internacionales a esta hora.

Actualmente, el Dollar Index, que contrasta al billete estadounidense con una canasta de divisas, opera con una subida de 0,11%. Con esto, la cotización multilateral del billete referente se encamina a marcar su cuarto día de avances, acumulando una subida de 1,05% en ese período.

A la par, las mayores divisas de la región pierden terreno. A esta hora, el real brasileño y el peso mexicano –que, por su tamaño relativo, tienden a dictar la llegada de flujos a América Latina– pierden terreno, acompañados del peso colombiano y el sol peruano.

El peso argentino es la única divisa que le gana terreno al dólar, apreciándose más de 5% en este momento.

En el mundo emergente global, los resultados son mixtos, con la mayoría de las divisas de la zona EMEA (Europa emergente, Medio Oriente y África, por sus siglas en inglés) anotando bajas y varias divisas relevantes de Asia en auge.

El cobre también apoyó la caída del peso chileno, con una baja de alrededor de 0,80% en los futuros del metal que cotizan en Comex.

Estos resultados se dan en un entorno desafiante para las divisas emergentes, consideradas como activos de riesgo. Esto luego de que finalmente entraran en vigencia los aranceles entre Washington y Beijing. Eso sí, algunos inversionistas están concentrándose en las perspectivas de nuevas negociaciones, lo que a esta hora ayuda a levantar a algunas bolsas.

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