En la industria desestiman que el negocio de ERNC esté en peligro en Chile. Carlos Finat, director ejecutivo de la Asociación Chilena de Energías Renovables (Acera), entrega antecedentes de cómo opera el negocio y señala que los proyectos están blindados frente a un colapso financiero de sus matrices internacionales.

-¿Repercutirá en Chile el hecho de que empresas como Abengoa y SunEdison estén pasando un mal momento económico, ¿Afectará sus proyectos en Chile y en la credibilidad de estas tecnologías.?

-Sin entrar a calificar la situación de empresas como las mencionadas, es importante tener presente que la práctica habitual de la industria es que cada proyecto de generación se construya de forma tal que su propietaria sea una sociedad constituida con el propósito de operar el proyecto respectivo. De esa forma, los proyectos individuales quedan aislados de los efectos que pudiera haber derivados de sus casas matrices.

-¿Está pasando por un mal momento la industria de la ERNC en Chile?

-Por ningún motivo. Los números de la industria ERNC señalan todo lo contrario. Con una potencia instalada del 12% y con una participación en la generación de energía a febrero de 2016 del 11,2% del total nacional, la industria ERNC sigue liderando las inversiones en energía.

-¿Sigue siendo un negocio invertir en proyectos de este sector? ¿Cree que el modelo de negocio de estas empresas se sustenta en el tiempo?

-El modelo de negocios del sector está cambiando y adaptándose a la etapa de la transición energética que está viviendo Chile y el sector ERNC mantiene un elevado nivel de inversiones. Ello queda demostrado en cerca de 2.700 MW de proyectos ERNC que están en construcción a marzo de 2016, según lo informado por CIFES-CORFO recientemente.

La principal tendencia que vemos es que las empresas ERNC se están orientando a la obtención de contratos de venta de energía como requisito para hacer sus proyectos.  En tal sentido, el mercado de las empresas distribuidoras, que corresponde a un poco más del 50% del total de la demanda en Chile se ha abierto a las ERNC y ellas han demostrado su gran capacidad de competir, tal como fue el caso de la más reciente licitación de empresas distribuidoras, que fue ganada en su totalidad por ERNC y con un precio promedio cercano a 80US$/MWh, el más bajo en muchos años en estos procesos.

- ¿Cuáles son las principales barreras que enfrenta la industria de ERNC en Chile?

-Actualmente, la principal barrera para el desarrollo de centrales ERNC es la falta de capacidad de acceso y de transporte de energía del sistema de transmisión. Esta situación ocurre especialmente en la zona norte del SIC, en la cual está conectada la mayor parte de la capacidad instalada solar y buena parte de las centrales eólicas. La capacidad del sistema de transmisión para transportar esa energía hacia las zonas centro y sur del SIC es limitada, lo cual ocasiona que haya horas durante el día en las cuales las centrales de generación ERNC resultan limitadas, no pudiendo inyectar la totalidad de su producción, los costos marginales se deprimen por este efecto, pudiendo llegar a cero, mientras en la zona centro sur se debe recurrir a generación más cara al no poder aprovechar aquella proveniente de la zona norte del SIC.Por esta razón, la pronta construcción de la línea de transmisión Cardones-Polpaico y de la interconexión SIC-SING es muy importante.

-En Chile existen unas 40 empresas que se dedican a la ERNC ¿cree que la industria esté encaminada hacia una consolidación y en el corto plazo tengamos menos actores?

-La industria ERNC a nivel mundial muestra un alto volumen de fusiones y adquisiciones, el cual resulta de los diferentes modelos de negocio que se han desarrollado en esta industria y que la diferencian del sector de generación convencional. En un reciente informe de la consultora PwC señala que el valor de los negocios de fusiones y adquisiciones en el sector de las renovables se ha triplicado en Latinoamérica y que para 2016 se esperaría que Chile, junto a Brasil y México sean el foco de una creciente actividad de negocios en esta materia.

-¿Cree que existe potencial para que se siga desarrollando esta industria e incluso que lleguen nuevos actores?

-Efectivamente creo que eso ocurrirá. ACERA participó hace dos semanas en un seminario en Madrid sobre la próxima licitación de suministro para empresas distribuidoras y pudimos constatar que siguen apareciendo empresas nuevas que se sienten atraídas por el mercado nacional. En general, se aprecia que Chile es un buen lugar para hacer negocios, con un sector de energía muy competitivo y transparente. También Chile resulta una sede muy conveniente desde la cual se pueden desarrollar negocios en países de la región como Argentina, Perú y Colombia.

-¿Cuáles son los problemas puntuales que enfrenta esta industria en Chile?

-Creemos que uno de los principales problemas puntuales que enfrenta la industria en Chile es la falta de flexibilidad que pretenden tener las centrales convencionales y especialmente las centrales termoeléctricas. La flexibilidad de las centrales convencionales es necesaria para que ellas se adapten como complemento a la variabilidad propia de las fuentes eólicas y fotovoltaicas.  Por ejemplo, al aparecer el sol en la mañana, las centrales PV comienzan rápidamente a inyectar energía, por lo que es necesario que las centrales a carbón, por ejemplo, en el caso de la zona norte del SIC, bajen su generación rápidamente para no perder energía más barata y limpia. Algunas centrales termoeléctricas han informado niveles de flexibilidad que son menores a los que se observan en centrales similares de otros países y esa falta de flexibilidad limita a la posibilidad de las ERNC para colocar su energía en el mercado.

-En términos competitivos ¿cómo ve a las ERNC en comparación con las otras empresas de generación?

- Considerando los precios actuales de los combustibles, que prácticamente en su totalidad llegan a Chile por importación, es posible decir que los costos de las ERNC son los más bajos del sistema junto con las hidroeléctricas (por supuesto, en la medida que ellas cuenten con agua suficiente). Posteriormente, se ubican los costos de la generación a carbón y finalmente está el gas natural.

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