Bloomberg

Uber ha demostrado ser un lugar de trabajo flexible para los conductores, que pueden fijar sus propios horarios y rutas, un sistema que algunos han especulado que podría favorecer a las mujeres. Sin embargo, al parecer la fórmula para compensar a estos conductores privilegia la velocidad, lo que tiende a favorecer a los hombres más temerarios, muestra un estudio.

El resultado es que los conductores hombres de Uber ganan un 7 por ciento más que las mujeres, según un análisis de más de un millón de personas que trabajan para la empresa emergente. Otros factores, como la experiencia y las preferencias sobre cuándo y dónde trabajar, también contribuyen a la discrepancia, según el estudio.

Investigadores de Uber Technologies Inc. se unieron a científicos de datos de Standford University y la Universidad de Chicago para analizar la brecha salarial de género. Se analizaron cifras de conductores de UberX y UberPOOL desde enero de 2015 y marzo de 2017 en busca de relaciones entre el género del chófer y el ingreso por horas, promedio de velocidad y el número de viajes realizados a través de la aplicación.

La investigación encontró que los hombres suelen conducir más rápido, trabajar en la aplicación más horas y escoger recorridos más rentables.

La brecha de ingresos no es exclusiva de Uber. Aunque Estados Unidos está trabajando por reducir la disparidad, las mujeres en Norteamérica ganaron 28 centavos menos por cada dólar de sus pares hombres en 2017, según un informe del Foro Económico Mundial. Europa Occidental lidera en cuanto a la menor brecha salarial con 25 por ciento, mientras a nivel mundial las mujeres registran un pago menor en 32 por ciento a la de los hombres.

Estas cifras representan a una economía tradicional, pero para la llamada economía ‘gig’, en la que dominan los trabajos temporales y flexibles, las dinámicas de pago están cambiando el escenario. Los trabajadores con contrato no están necesariamente en peligro de recibir un paquete mejor o peor de compensación.

Para los conductores de Uber, su pago depende de cuántos viajes pueden realizar en sus horas de trabajo. Eso requiere de habilidades, como en cualquier otro juego.

En el caso de Uber, los investigadores concluyeron que hombres y mujeres están en diferentes etapas de la curva de aprendizaje de la aplicación. De los más de 3 millones de conductores activos de la empresa a nivel mundial, la base se inclina en gran medida hacia los hombres, que registran más horas de experiencia, dándoles una mayor capacidad para identificar dónde y cuándo conducir para lograr las rutas más lucrativas.

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