Por José Carlos Prado

El debate por los recursos necesarios para llegar a la gratuidad universitaria total -que el gobierno cifró en unos 4 mil millones de dólares- abrió una nueva controversia: ¿se requiere realizar una segunda reforma tributaria?

El ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, expresó que "con la carga tributaria actual es posible financiar cierto avance en gratuidad", distanciándose de lo expresado por su antecesor, Alberto Arenas, quien expresó en 2014 que la reforma tributaria permitiría "financiar otras reformas estructurales, como la de Educación, financiar la inversión pública en Salud en Chile y también mejorar el sistema de pensiones". 

El ex director del Servicio de Impuestos Internos (SII), Michel Jorratt, quien fue además uno de los cerebros detrás de la reforma tributaria, analiza en T13.cl los distintos cálculos que han sacado los titulares de Hacienda de Bachelet respecto a la gratuidad. 

- Usted es uno de los autores de la reforma tributaria que prometía recaudar, en régimen, US$8.200 millones. Sin embargo, el gobierno dice que para llegar a la gratuidad universal en educación se debe alcanzar cierto nivel de carga tributaria. ¿Qué pasó entre medio? ¿No dan los números que la reforma prometía?

- La verdad no es que la plata no alcance. La reforma tributaria se comprometió a recaudar 3,2 puntos del PIB y muy probablemente se vaya a recaudar esa cifra o algo cercano, y la gratuidad de la educación superior cuesta del orden del 1,5 puntos del PIB. Por lo tanto, no es un tema que la plata no alcance, sino que a mi juicio lo que hay acá es que el gobierno decidió que antes que dar gratuidad al 10%, 20% de mayores ingresos de la población, hay otros gastos sociales, otra inversión social que es prioritaria. Entonces, antes que destinar más recursos a la gratuidad, el gobierno seguramente cree que hay otras prioridades.

No es un tema que la plata no alcance, sino que a mi juicio lo que hay acá es que el gobierno decidió que antes que dar gratuidad al 10%, 20% de mayores ingresos de la población, hay otros gastos sociales
Michel Jorratt

- Y poner como condición llegar a una carga tributaria del 29,5% y que además se deba dar por dos años consecutivos para llegar con gratuidad al 100% , ¿es de cierta forma una excusa desde su punto de vista para no decir que hay un cambio de prioridades?

- Sin duda que llegar a unos ingresos estructurales del 29,5% del PIB es muy difícil si no es mediante otra reforma tributaria o un incremento del precio del cobre en el mediano plazo. Si uno mira las estadísticas fiscales, en los últimos 20 años el máximo de los ingresos fiscales se alcanzó entre 2006 y 2007, con una recaudación del 25% del PIB. Pero fueron años donde precio del cobre estaba bastante por sobre los US$ 3 (la libra), la evasión fiscal estaba en mínimo históricos y además eso eran ingresos efectivos no estructurales, ya que buena parte de esos ingresos se debía al ciclo del precio del cobre. Entonces, los ingresos fiscales han bordeado en estos últimos 20 años el 20% del PIB, si a eso le suma la reforma (tributaria), vamos a llegar al 23%. De este número al 29% hay una gran brecha. Por ejemplo, uno podría decir con menor evasión, pero si uno reduce la evasión a cero, cuestión que es imposible, se recaudarían del orden de 5 puntos del PIB, o sea, se llegaría recién al 28%. En mi opinión, para llegar al 29% no habría otra forma que con una nueva reforma tributaria.

- ¿Con el 23% de carga tributaria se podría dar gratuidad universal, pero se decidió no hacerlo?

- Eso es lo que yo pienso. Los ingresos que generó reforma (tributaria) son suficientes para dar gratuidad, no sé si es que están comprometidos ya en otra cosa, pero no es que la reforma (educacional) cueste ahora más que antes. Cuesta lo mismo la gratuidad universal, simplemente el gobierno piensa que es mejor darle prioridad a otros temas.

- ¿Solamente con crecimiento se podría llegar al 29,5%?

- No es muy difícil (…) pero no basta con crecimiento. La recaudación como porcentaje del PIB se va a mantener en la medida que no se hagan cambios legales, como un aumento de la tasa (impositiva) o que no exista un cambio en el precio del cobre de largo plazo que permita tener un ingreso estructural por cobre bastante superior al actual.

- ¿Entonces, solo con crecimiento no alcanzaría?

- Definitivamente no alcanzaría, tendría que haber otros factores.

- ¿Es más bien una decisión política de no avanzar como estaba dicho en el programa de gobierno?

- Es una decisión política. Es probable que se cumpla el porcentaje para llegar al séptimo decil y también al octavo, si se logra una reducción de la evasión que permita aumentar la recaudación estructural. De ahí, el salto al décimo es bastante grande si es que no se hacen otros cambios.

- ¿El 29,5% es un número antojadizo o se busca responsabilidad fiscal para asegurar ingresos?

- No sé cómo se calculó ese 29,5%. Creo que el concepto que hay detrás es como decir que para tener este privilegio de gratuidad al 10% más rico de la población, necesitamos también ser un Estado más grande, que recaude en torno al 30%, lo cual puede ser razonable. Pero insisto: no es que la plata no alcance, es que hay otras prioridades antes que financiar la gratuidad universitaria a la población de mayores ingresos.

- O quizás el gobierno se convenció que no había que darle gratuidad a los deciles más ricos...

- Puede ser, y creo que hubiese sido mejor decir: este gobierno se compromete hasta el 60% y los futuros gobiernos verán si siguen avanzando en gratuidad.

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