Horas complicadas vive la cadena Supermercados Montserrat, que enfrenta una solicitud de quiebra: uno de sus proveedores, Alimentos del Sur, pidió a la justicia la liquidación forzosa de la empresa producto de una millonaria deuda.

La compleja situación al interior de la empresa supermercadista venía desde antes de la crisis social, periodo en el que once de sus 35 locales -repartidos entre Santiago y la Región de Valparaíso- fueron dañados. La pandemia profundizó los problemas.

Hace un año, Diario Financiero dio cuenta de las negociaciones entre los dueños de la cadena, la familia Bada, y Frontal Trust -fondo liderado por Andrés Echeverría-, para la eventual venta de la firma. Pero no hubo acuerdo. Los dueños de los supermercados han intentado sumar un socio que inyecte capital fresco, pero hasta ahora no lo han logrado.

Mientras, los pasivos se acumulan y varios acreedores decidieron recurrir a la justicia para intentar recuperar lo que se les adeuda.

Pero Alimentos del Sur SpA –ASSA, una empresa chilena perteneciente al grupo MT, que opera en el mercado alimenticio desde 2005- fue más allá y pidió la quiebra de la firma supermercadista reclamando una deuda de casi $ 1.700 millones, por facturas impagas emitidas entre el 15 de noviembre de 2017 y el 5 de mayo de este año.

“El perseguir la declaración del procedimiento concursal de liquidación (de Supermercados Montserrat), tiene por finalidad, que en un solo procedimiento unívoco, de que se liquiden los activos del deudor, y se pague a todos los acreedores a prorrata de sus respectivos créditos, y no en atención al estado procesal de sus ejecuciones”, dice la acción judicial presentada por el empresario Julio César Lorenzo Viola, representante legal de ASSA.

¿Es viable?

Según los antecedentes presentados por el demandante, el informe empresarial (Dicom) de la firma deudora registra un monto total impago por sobre los $ 6.000 millones correspondiente a 562 documentos.

“Es evidente que la empresa registra un gran número de acreedores por deudas impagas, lo que no viene sino en demostrar el estado de insolvencia en el que la misma se encuentra”, afirmó el representante de ASSA en su escrito a la justicia.

Y añadió: “Sin duda, la liquidación de los activos del deudor, al amparo del procedimiento señalado, evitará una multiplicidad de juicios, o más de los que actualmente se encuentran vigentes, en donde se embarguen probablemente los mismos activos, produciéndose un desgaste y mayores tiempos en los pagos, lo que se pretende evitar en el procedimiento solicitado, privilegiándose o dando cabida al principio de economía procesal”.

Consultada de manera oficial la cadena de supermercados, su director ejecutivo, Carlos Hidalgo, dijo de manera escueta: “Estamos negociando”.

Una de las principales características de esta empresa es que son dueños de todos los terrenos en donde se ubican sus locales, por lo que han tenido varios interesados en adquirir la compañía y así levantar proyectos inmobiliarios mixtos en esas ubicaciones, es decir, edificios con una placa comercial para supermercado. Según versiones extraoficiales, nunca se llegó a acuerdo por los altos montos que pedía la familia controladora de Montserrat.

Varias fuentes consultadas afirman que la crisis de la cadena de supermercados comenzó a evidenciarse hace aproximadamente 10 años, producto de una mala administración.

En entrevista con DF a principios de junio pasado, Carlos Hidalgo señaló: “A pesar del 18 de octubre y la pandemia, la compañía es súper viable”. En aquella ocasión el directivo sostuvo: “Los locales, en su mayoría, son diferentes y especiales en la industria; bien ubicados. Por eso, estamos seguros de poder hacerlos nuevamente lo que fueron. Tenemos clientela fiel”.

Montserrat es una cadena de supermercados de la “vieja guardia”. La compañía fue creada por Emilio Carné. Luego, a mediados de los 70, un grupo de siete empresarios -entre los que se cuentan Eliceo y Saturnino Gracia, Jorge León, Manuel Agüera y Jovino González, que venían de Jaleas Aurora- tomó el control.

Posteriormente se sumó Ceferino Bada (fallecido en noviembre de 2017), quien fue aumentando su participación. Hoy los que manejan la compañía son sus hijos Andrés (en la gerencia general) y Antonio (como director).

A fines de 2007, el Grupo Saieh (controlador de SMU) adquirió el 40% de la supermercadista que estaba en manos de la familia Gracia. En 2014 tuvo que vender las acciones, por orden del Tribunal de la Competencia, las que fueron adquiridas por los Bada.

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