Recorrer los pasillos de un supermercado es como visitar un parque temático de marcas. Ante ti se despliegan decenas de champús, cereales, medicinas, bebidas, detergentes… Todos con etiquetas y nombres bien distintos.

Vas llenando tu cesta y te diriges a caja a pagar. Llevas detergente Ariel, esas pilas Duracell para el control remoto la TV, tu champú Pantene, el desodorante Axe, una bolsa de sopas Knorr, unas patatas Doritos y unos cuantos productos más.

Y allí, mientras haces fila, si te entretienes leyendo las letras más minúsculas de su etiquetado, descubrirás que tu dinero va a parar a apenas un puñado de empresas.

Según datos de la ONG Intermon Oxfam, tan sólo 10 empresas controlan casi la totalidad del mercado mundial de alimentos y bebidas.

"Las múltiples marcas en cada tipo de producto dan a los consumidores la falsa impresión de que pueden elegir entre diferentes productos que compiten entre sí, cuando, de hecho, las ventas son de unas cuántas compañías", sostiene Patrick Woodall, director de Investigación de Food & Water Watch, una asociación estadounidense que vela por los derechos de los consumidores.

Y cada vez más, las empresas tienden a absorber a otras más pequeñas o a fusionarse para controlar un número creciente de marcas y productos.

En 2015 esta tendencia ha batido un récord: el volumen de fusiones y adquisiciones empresariales ha alcanzado los US$4,1 billones a nivel mundial, según datos del banco de inversiones J P Morgan.

Veamos algunas de ellas muy presentes en nuestros supermercados.

El gran gigante de las cervezas

Un caso reciente resume bien lo que ocurre en las estanterías de los supermercados.

En las últimas semanas, las dos mayores cerveceras del mundo, AB inBev y SAB Miller, han estado tratando de fusionarse.

De confirmarse su acuerdo, ambas controlarán más de 220 marcas de cervezas diferentes, una de cada tres del mundo. Por poner dos ejemplos: en Colombia el control sería de casi el 100% del mercado y en México o EE.UU cerca del 60%.

Marcas como Pilsen, Budweiser, Águila, Leffe, Stella Artois y Corona serán todas suyas.

Es la empresa más grande dedicada a la alimentación.

Con un valor bursátil de cerca de US$231.000 millones escondidos tras más de 1.600 marcas, la empresa suiza domina los supermercados.

Entre sus productos puedes encontrar marcas tan conocidas como Nescafé o Nestea.

Cereales, lácteos, marcas de agua e incluso alimentos para mascotas entran dentro de su oferta.

Así, productos como Nesquick, Crunch, Abuelita, Purina, el agua Perrier o S. Pellegrino o la gama láctea de La Lechera son todos suyos.

Coca Cola y Pepsi

Estas dos empresas estadounidenses parecen condenadas a competir entre sí gracias a sus dos míticas bebidas de cola carbonatada.

"El mundo se divide entre aquellos que aman Pepsi y aquellos que aman Coca Cola", es un chascarrillo que resume bien su enfrentamiento.

Pero ambas compiten en muchos más productos.

Bebidas y todo tipo de snacks son su especialidad en los estantes.

Algunos productos asociados a Coca Cola: Powerade, Sprite, Fanta, Minute Maid, Vitamin Water, Simply Orange, Fresca, Dasani, Fuzi, Ciel, y Burn.

Productos pertenecientes a Pepsi: Gatorade, Frito-Lay, Tropicana, 7-Up, Doritos, Cheetos, Quaker, Lipton, Ruffles, Tostitos y Aquafina.

Unilever y Procter and Gamble: más allá de comida y bebida

Por supuesto, no solo comida y bebida es lo que se compra en un supermercado diariamente.

Productos de limpieza del hogar, de higiene personal, de belleza e incluso medicinas también se encuentran en los supermercados y sufren de similares niveles de concentración empresarial.

En este apartado destacan las empresas Unilever y Procter and Gamble, que reúnen casi mil marcas entre ambas, de productos diversificados, no sólo de alimentación.

Así, los desodorantes Rexona y Axe, productos alimenticios como Knorr o Maizena, las cremas Dove y Ponds, o productos de limpieza como Domestos o Persil pertenecen a Unilever.

Dentro de Procter and Gamble también hay marcas muy conocidas: el detergente Ariel, las pilas Duracell, las cuchillas de afeitar Gillette, el champú Pantene oel HyS, el maquillaje de Max Factor o productos de higiene femenina como Tampax o Evax.

Un caso latinoamericano: Bimbo

Es difícil salir de un mercado latinoamericano sin llevar en la cesta algún producto de la empresa mexicana Bimbo.

Con unas ventas netas de US$14.000 millones tiene presencia en 22 países de América, Asia y Europa, cuenta con más 10,000 productos y con más de 100 marcas bajo su paraguas.

La compañía está presente en el mercado de pan de caja y pastelillos con marcas como Bimbo, Oroweat, Wonder, Tía Rosa, El Globo, Saníssimo, Coronado, Del Hogar, Milpa Real, Suandy, Lonchibón y Marinela.

Su presencia en los productos horneados es tal que en México, por ejemplo, 24 de cada 100 pesos que los consumidores se dejan en este apartado corresponden a sus productos.

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