"¿Has visto la nueva moneda de una libra esterlina? Vale 50 centavos".

Con el humor ácido y autocrítico que caracteriza a los británicos, las bromas sobre la mala hora que pasa su divisa están a la orden del día.

La moneda se ha devaluado dramáticamente durante el último año, en una curva negativa que se agudizó tras el referendo por la salida de la Unión Europea, en junio pasado. Hasta dejarla en su valor de cambio más bajo respecto del dólar en más de 30 años.

Desde entonces, los expertos se han dedicado a analizar cómo la caída impactará en la economía y a entregar toda clase de pronósticos agoreros.

Pero lo cierto es que no todos los actores de la economía de las islas -y del resto del mundo, porque la devaluación de la libra ha sacudido los mercados internacionales- están preocupados.

Todo lo contrario. Ya lo dice esa máxima popular, "donde algunos ven un problema, otros ven una oportunidad".

Pero, ¿quiénes ganan con la libra debilitada? ¿Y cómo?

"For export"

Los primeros que, en los papeles, pueden beneficiarse con los cambios son los exportadores de productos británicos.

La matemática es simple: los compradores internacionales, donde los mercados se manejan en dólares, necesitan menos dinero para adquirir la misma cantidad de producto, lo que los vuelve más competitivos.

"Por el lado positivo, este escenario es importante para los exportadores, que ven un impulso en sus productos que se vuelven mucho más baratos en los mercados extranjeros. E importa por ejemplo para una empresa multinacional como una farmacéutica, que gana la mayor parte de sus ingresos en dólares", señala Kamal Ahmed, editor de Economía de la BBC.

Las cifras lo confirman, con un 46% de los exportadores que reportaron un aumento en la demanda extranjera desde febrero de este año hasta junio, según un sondeo de la financiera irlandesa especializada FEXCO Corporate Payments. Y esos valores son de antes del referendo del Brexit y los últimos vaivenes de la moneda.

De manera indirecta, la bonanza de los exportadores beneficiaría a la manufactura británica, que cobra impulso por la demanda creciente del extranjero.

Aunque, claro, la ecuación no siempre es tan simple. En el pasado, hubo períodos de libra débil que no sirvieron de mucho a la industria británica porque los niveles de productividad eran bajos, sin margen para aprovechar la ocasión y crecer.

Asimismo, si la economía de la eurozona o Estados Unidos entra en recesión, los bajos precios pueden no ser suficiente incentivo para generar un interés por los productos británicos.

Y el tipo de producto en oferta, claro, hará que no todos los exportadores se beneficien por igual. Los autos -el mayor bien de exportación en términos de valor- estarán entre los que saquen tajada de la crisis, dicen analistas,

"Con una libra barata, los Jaguar y los Land Rover van a tener oportunidad de progresar frente a BMW o Lexus, por ejemplo", escribe Matthew Lynn, columnista financiero del diario The Telegraph.

Lo mismo con mercancías que son la quintaesencia de la producción británica for export: "El whisky escocés ahora va a ser mucho más barato que el brandy o el bourbon… Deberíamos ayudar a las destilerías a expandirse", sugiere.

Bienvenidos a Londres

Uno de los efectos inmediatos de la caída de la libra ha sido el desalentar los viajes de los británicos a Europa, donde en cuestión de meses una escapada turística se encareció en al menos 25%, según cálculos de la BBC a partir del fortalecimiento relativo del euro.

Como contrapartida, quienes viven del turismo fronteras adentro han visto un incremento en el flujo de clientes.

Por los británicos que viajan menos, sí: hay incluso un concepto para definirlo, el de staycation, un juego de palabras entre "stay" (quedarse) y "vacation" (vacación).

Pero mucho más por la llegada de turistas del continente que, beneficiados con la tasa de cambio, ahora ven a Reino Unido como un destinoradicalmente más barato que hace algunos meses.

En una de las ciudades más caras del mundo como Londres, ese abaratamiento relativo no es poca cosa.

"Los números de turistas a Reino Unido y la cantidad de dinero que éstos gastan ya han mostrado un aumento. Después de todo, si es un 25% más caro para nosotros visitarlos, nosotros para ellos estamos 20% más barato que antes. Una ganga", dice Rebecca Marston, reportera de negocios de la BBC.

El recuento de la Oficina Nacional de Estadísticas muestra que ingresaron 36,6 millones de visitantes entre julio de 2015 y julio de 2016, un 4% más que el año anterior.

Y si lo que buscan es comprar bienes de lujo, Londres es ahora la meca para conseguirlos baratos (relativamente hablando, claro está).

¿Cómo es posible? Un informe de la consultora Deloitte acaba de medir que la ropa y accesorios de diseño y otros productos de alta gama cuestan menos en Londres que en cualquier otra gran ciudad, comparando precios en términos de dólar.

Nick Pope, experto del área de moda en Deloitte, dijo a la BBC que el país transita un "período de asequibilidad" tras el referendo que es un "imán para turistas", que representan más de la mitad del mercado total de bienes de lujo de Reino Unido.

Aunque no todos están de acuerdo: el segmento de viajes de negocios parece haber sufrido el embate financiero y los analistas creen que se contraerá aún más conforme avance el Brexit.

La balanza, en busca del equilibrio

La pérdida de valor de la libra debería mejorar también la salud de la balanza comercial británica, a partir de que las exportaciones se vuelven más atractivas que las importaciones.

Reino Unido ha tenido un déficit persistente desde comienzos de los años 80, que hacia finales de 2015 alcanzó la cifra récord de 7,2% del Producto Interno Bruto.

Una libra débil ayudará a reducir el déficit al hacer que las exportaciones se tornen competitivas y se recorte la demanda de bienes del exterior.

Y en teoría, también podría propulsar la inversión extranjera.

Las acciones de empresas británicas, cotizadas en libras, resultan ahora más baratas en el mercado internacional. La mayoría de las firmas del FST 100 -un índice de capitalización que reúne a las 100 principales del país- hacen la mayor parte de su dinero en el exterior, en moneda extranjera que luego convierten en libras.

A mayor fortaleza del dólar, entonces, mayores son las ganancias. Como consecuencia, mientras la libra toca piso, el índice FTSE alcanza picos históricos.

 

Los pronósticos de la consultora financiera Markit ponen esa tendencia en números: dicen que los dividendos ordinarios pagados por las empresas del FTSE se incrementarán en un 16% interanual en el último trimestre de 2016.

Lo que significa que los inversores podrían verse tentados a comprar másacciones de estas compañías.

"Una libra débil vuelve atractivo a Reino Unido como destino para invertir", afirma Gerard Lyons, ex asesor financiero de Boris Johnson y partidario del Brexit, en diálogo con el programa Today de la BBC.

"Si las empresas extranjeras quieren establecerse en este país o comprar nuestras empresas, entonces genial. Mientras más, mejor", apunta Lynn.

"En la última década los inversores extranjeros han reconstruido la mitad de Londres, ahora hagamos que reconstruyan Manchester y Leeds. Y si al menos tres compañías del FTSE no han sido compradas durante el próximo año, deberíamos considerarlo un fracaso".

Publicidad