El 7 de enero en la cúpula del Parque O’Higgins, Alejandro Guillier, se convertirá en el primer candidato presidencial proclamado por un partido. Ese día, los radicales darán formalmente su apoyo al senador independiente por Antofagasta como su abanderado para postular a La Moneda.

Un escenario impensado hace un año, cuando en la Nueva Mayoría no emergía una figura con claridad para competirle a Sebastián Piñera. Ahora, sin embargo, el ex lector de noticias aparece como el candidato más competitivo ante el ex Presidente. Si bien este lunes bajó tres puntos porcentuales en la encuesta Cadem en la que quedó con 15% –ocho puntos debajo de Piñera- supera con amplia ventaja a los otros nombres que corren en el oficialismo, como Ricardo Lagos (6%) y José Miguel Insulza (1%).

Como sea, en el Partido Radical comenzaron a debatir sobre los distintos escenarios que podrían enfrentar en una primaria oficialista. Así, algunos hablan del "fantasma" de 2009, cuando en las primarias de la entonces Concertación el candidato radical, José Antonio Gómez, sufrió una dura derrota ante Eduardo Frei Ruiz-Tagle, que compitió apoyado por los otros tres partidos del bloque: la DC, el PS y el PPD.

En 2009, Gómez perdió la primaria contra Frei en las regiones Sexta y Séptima -las únicas dos donde finalmente se concretaron las primarias-, tras obtener 35,39% ante un 64,61%. En algunas zonas, incluso, el DC se impuso con el 80%.

En el partido asumen que las otras tres colectividades tienen justamente de lo que el PR adolece: una aceitada máquina política y electoral, que fue clave el 2009 y podría volver a serlo ahora. ​“Las cosas se nos harían más difíciles si Lagos va con el apoyo de todos los otros partidos”, dicen en el radicalismo.

“No me pongo en supuestos”, respondió el presidente del PR, Ernesto Velasco, consultado por un escenario en que Guillier debiera competir contra Lagos como candidato único del PPD, el PS y la DC, reeditando lo que sucedió hace siete años.

La discusión se abrió en el PR ante los acercamientos entre el PS y el PPD para generar una candidatura común. A ello se suma que la DC no tiene ninguna figura perfilada con fuerza. El plan original de Lagos, de hecho, es ir a buscar una proclamación falangista tras haber obtenido el apoyo en los dos primeros partidos.

En ese escenario, Velasco plantea una competencia con varios candidatos. A su juicio, lo importante “es que la centroizquierda tenga una gran primaria y que sea competitiva e inclusiva, que vayan todos los liderazgos que hoy tienen algo que aportar, Guillier, Lagos, Insulza, Goic o quien defina la DC y que salga el liderazgo único que nos va a representar a todos”.

Pese a ello, los radicales sólo ven como opción competir con Guillier en la primaria de la Nueva Mayoría. La posibilidad de llevar al senador directo a una primera vuelta, coinciden, no es factible, pues supondría quebrar el bloque y una responsabilidad que no están dispuestos a asumir.

Sumar apoyos, evitar sanciones

En este escenario, en el PR ya han comenzado a trazar líneas de acción ante dicho hipotético escenario. La clave: sumar apoyos en la Nueva Mayoría.

En el PR están conscientes de que ya hay ‘guillieristas’ en el resto de los partidos de la Nueva Mayoría. Según sus cálculos, el senador cuenta con apoyos en el PS, el PPD y la DC. Por ello es que de manera informal han pedido a sus socios que no se establezcan sanciones a los militantes que no apoyen al candidato oficial de su partido.

En el socialismo, por ejemplo, los parlamentarios que respaldaban la opción de Isabel Allende se abrieron a dar su apoyo a Guillier, entre los que se cuentan los diputados Daniella Cicardini, Daniel Melo y Leonardo Soto, mientras que en el PPD el diputado Tucapel Jiménez también es partidario de la candidatura del periodista.

Además, en los próximas días podría concretarse un encuentro entre Guillier y la directiva del MAS. El ex partido del senador Alejandro Navarro optaría por endosarle su respaldo al periodista para la carrera presidencial, ya que en la interna Lagos no cuenta con la mayoría.

El acercamiento, sin embargo, no sería el único. El Partido Comunista, por ahora sin candidato propio, ve buenas señales de Guillier y en sus filas el senador por Antofagasta gana popularidad.

Lagos, en cambio, genera fuerte reticencia entre la militancia del PC, con quienes aún no se reúne para abordar sus planteamientos.

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