El jefe de los diputados de la UDI, Jorge Alessandri, comenta que en la bancada han abordado la necesidad de competir en la elección de consejeros constitucionales -fijada para el 14 de mayo próximo-, en una lista lo más amplia posible. A contrapelo de lo que se ha instalado incipientemente durante estos días en la centroderecha, el parlamentario, en entrevista con T13.cl, afirma que deben pactar otra vez con el Partido Republicano, colectividad que se rehúsa a la idea de una nueva Constitución.

—Ya despejado el llamado Acuerdo por Chile, queda por zanjar si es que Chile Vamos va a pactar electoralmente con el Partido Republicano para enfrentar la elección de consejeros. ¿Cuál es su mirada?

—Ya aprendimos que con el sistema proporcional se privilegian los pactos grandes, numerosos, que sacan muchos votos. Y los llaneros solitarios o los pactos más pequeños salen castigados por el sistema electoral. Por lo tanto, Chile Vamos debiese intentar un pacto lo más amplio posible. Cuando digo amplio estoy mirando hacia Demócratas, Amarillos, pero también estoy mirando a Republicanos, o sea, que se incluyan a todas las fuerzas del Rechazo; Chile Vamos debiese pactar con Republicanos, Amarillos, Demócratas. El objetivo es que aquí las personas tengan un amplio abanico de candidatos de las fuerzas que votaron Rechazo en el último plebiscito y nuestra tarea es que eso sea con la mayor cantidad de partidos posibles. Evidentemente con Republicanos, pero también con liderazgos como Matías Walker, Ximena Rincón, Amarillos, etc.

—El secretario general, Arturo Squella, afirmó que ve difícil compartir lista electoral con aquellos que firmaron un acuerdo que decreta a Chile como un Estado socialista. E incluso José Antonio Kast fue explícito de que no querían. ¿No ve poca disposición de parte de los Republicanos?

—Difícil, pero no imposible. Yo estoy seguro de que Arturo Squella, al final, pone por encima de todas estas opiniones el futuro de Chile. Y también sabe, porque sabe mucho de derecho constitucional, que el Estado Social de Derecho, cuando es con regla fiscal, cuando es sujeto a los ingresos, cuando es con provisión mixta tanto del mundo privado como público, tiene los resguardos suficientes para que un país como Chile pueda crecer, pueda asegurar ciertas cosas a sus ciudadanos, pero, al mismo tiempo, pueda seguir siendo un país estable económicamente y con finanzas públicas ordenadas.

—¿Pero usted cree que va a haber una disposición de los Republicanos de pactar con Amarillos o Demócratas, movimientos que se han situado en la centroizquierda?

—Mire, esta es una elección muy especial y no va a ser fácil para nadie encontrar candidatos. Estamos hablando de una campaña que va a durar un mes, que es a nivel regional, por lo tanto, si no tienes conocimiento de antes por tu actividad anterior, no vas a lograr gran adhesión de votos. Yo soy partidario, y lo hemos hablado en la bancada de diputados, de que elijamos los mejores nombres en cada región sin importar si ese nombre milita en RN, Evópoli, Amarillos, Demócratas, o Republicanos. Y que nosotros concentremos los votos en esas figuras potentes. Esta elección se asimila a la del Senado, son liderazgos regionales. En 30 días, usted no alcanza a tener una campaña territorial desplegada en una región. Vamos a ver en estas listas a muchos liderazgos anteriores; les vamos a tener que pedir que vayan a esta elección… Veo dos requisitos: que tengan un grado de conocimiento grande y también un grado de transversalidad grande, porque van a escribir la próxima Constitución de Chile, si todo sale bien.

—Dice que los pactos grandes son los que se privilegian en este sistema electoral, pero en la elección de convencionales de 2021 no tuvieron un buen resultado pese a que compitieron en conjunto. ¿Por qué cree que eso ahora debiera revertirse?

—Porque el “Octubrismo” fue derrotado con un 62%. Y, en ese momento, la elección que usted menciona fue la elección de convencionales pasada, fue un momento muy especial que se juntó con la elección de alcaldes, que estábamos en pleno estallido social y estaba muy polarizada la política y el país. Que las ideas “octubristas” habían penetrado en muchas capas de la sociedad, esas ideas de que destruyendo iban a llegar a soluciones mejores. De que rompiendo, quemando… que todo sería mejor si partíamos de las cenizas. Pero eso ya pasó, Chile lo intentó y se dio cuenta de que no era el camino. Debería ser como una elección normal. Hoy hemos vuelto a la sensatez, a la moderación, a valorar el orden público y tantas instituciones. En este escenario, en la posición del péndulo que nos pilla el mes de abril, nos conviene tener un pacto amplio. Y también en el Congreso estamos forzados a conversar por el tema de los expertos y el tema de los árbitros. Y yo estoy seguro de que, porque ya hemos iniciado conversaciones de pasillo, vamos a ir más amplio de lo que cualquier persona espera. Vamos a ver sorpresas en la designación de los expertos, sorpresas para el lado de Amarillos y Demócratas, pero también sorpresas para el lado de independientes y Republicanos: para eso voy a trabajar yo como jefe de bancada.

—Hay voces que señalan que no deben pactar con el Partido Republicano, como Francisco Covarrubias, quien dice que Chile Vamos debiese aislar a los Republicanos, porque en política hay sumas que restan; porque tienen visiones de sociedad muy distintas.

—Un pacto amplio significa llevar personas de todas las sensibilidades, que la persona que quiera votar por el liberal de centroderecha, lo tenga en la lista. Que la persona que quiera votar por el republicano, también lo tenga en la lista. Al final los escaños se van a dividir por las listas que tienen más votos. Entonces, puede tener razón Covarrubias, pero la idea es dar opciones variadas en una sola lista. En ese pacto electoral vamos a compartir techo, no todas las ideas, pero techo común con ideas básicas, que se basan en los 12 principios constitucionales, porque ahí estoy seguro de que estamos de acuerdo Republicanos, Chile Vamos e incluso Amarillos y hasta yo le diría que el Partido Socialista.

—¿Competir juntos puede despejar esta idea de que, por ejemplo, haya descolgados de Chile Vamos? Esos parlamentarios que miran con cierta advertencia y temor cómo crece esta llamada derecha dura…

—Podría ser. Hay ciertos temas en los que estamos muy de acuerdo, como temas de seguridad, orden público y una migración ordenada. Y hay otros temas como libertades políticas, papel y rol del Estado, como la provisión mixta en que podemos estar más en desacuerdo. Pero como hoy los temas prioritarios van más bien por el lado de la seguridad, migración, empleo y costo de la vida. Debemos hacer todo el esfuerzo para que este paraguas sea lo más grande posible, y ojalá sea un paraguas donde quepan muchas coaliciones, muchos partidos. Todos los partidos que estén de acuerdo con la democracia, con la libertad, con la separación de poderes, con cosas muy básicas para que después cada uno, igual que el señor Covarrubias, vaya eligiendo en detalle a su propio candidato.

—Jaime Bellolio, respecto al lío de identidad con Republicanos, dice que el problema es que la gente siempre va a preferir al original que al sucedáneo…

—Bueno, usted sabe que Squella, el mismo José Antonio, si se trata de original todos partieron en la UDI. La UDI sería el partido original. Republicanos sería el segundo, donde ellos militan. Entonces, al final, esa discusión, de quién es el verdaderamente duro en la delincuencia, quién es el verdaderamente eficaz en temas de control migratorio, lo tendrá que decidir cada votante, en cada región del país. Yo solamente, desde el punto de vista del jefe de bancada de la UDI, le digo: mientras más grande el paraguas, más asientos tendremos en la Convención en esta segunda oportunidad que nos da Chile.

—Las críticas cruzadas estos días han aumentado. José Antonio Kast incluso entra a la discusión del legado de Jaime Guzmán, dijo que le extrañaba la UDI, porque el senador nunca hubiese firmado este acuerdo que ustedes firmaron el 12 de diciembre…

—Yo a los muertos y especialmente a los mártires prefiero dejarlos en el descanso eterno y no sacarlos a colación cada vez que nos sirve y cada vez que no. Javier Macaya ha dado una muestra de valentía, de ir en contra de la corriente muchas veces porque está pensando en Chile a 40 años o en 50 años plazo y eso, le aseguro, que a la vuelta de la esquina, el país se lo va a estar premiando y no me extrañaría que Javier Macaya termine siendo candidato presidencial de una coalición amplia que estuvo por el Rechazo.

—¿José Antonio Kast y el Partido Republicano han tenido una mirada cortoplacista al rechazar este acuerdo?

—No lo diría así.

—¿Y cómo ha visto la reaparición de Kast en los medios de comunicación masivos con estas críticas?

—Duelen un poco las críticas hacia la UDI, sabiendo de dónde viene. A muchos de nosotros nos tocó trabajar con él en distintas campañas y en distintos proyectos de ley, por lo tanto, desde el punto de vista personal duele, pero estoy seguro de que finalmente vamos a terminar remando para el mismo lado en todas las cosas que estemos de acuerdo y con gran diferencias en las cosas que no. Pero lo importante, en lo electoral, podemos perfectamente llegar a acuerdos electorales que aseguren un mejor resultado.

—¿Javier Macaya debiese tender más puentes con los líderes del Partido Republicano? Hasta el momento no lo ha hecho.

—No tiene por qué ser él. Lo estamos haciendo otros en otras instancias del partido como la bancada de diputados, trabajando juntos en interpelaciones, acusaciones constitucionales, trabajando juntos en comisiones y por supuesto que somos distintas instancias del partido que tenemos que ayudar a Macaya a llegar a consensos amplios.

—¿Usted ha podido conversar con Javier Macaya esta idea de competir en conjunto en la elección de consejeros?

—Se ha mencionado dentro de otros temas, y lo que estamos de acuerdo es que tenemos que buscar los mejores nombres en cada región, siendo generosos, si ese nombre no es militante de nuestro partido, si es un militante de otro partido de Chile Vamos o si es independiente, tendremos que apoyarlo con generosidad, porque nos unen mucho más cosas de las que nos separan.

—¿Él estaría de acuerdo entonces con esta idea de ir con los Republicanos?

—Tendría que preguntárselo a él… la pregunta es mucho más compleja que eso. Lo que él está de acuerdo es que tratemos de buscar los puntos en común para sacar muchos convencionales.

—¿Pero advierte que hay una tendencia en la bancada de diputados de pactar con los Republicanos para la elección de consejeros?

—Hay una discusión en discurso, hay opiniones de lado y lado, pero las matemáticas, las cifras y las formas en las que fue diseñado el sistema proporcional aúnan o abonan mucho esta oposición de ir en pacto.

—Usted dice que Javier Macaya puede ser un candidato presidencial, ¿eso precisamente no ahuyenta a José Antonio Kast para un eventual pacto electoral? ¿No cree que aprovecharán este momento para reforzar su identidad?

—Yo creo que José Antonio Kast no le teme a la competencia. Al final, en política, uno tiene que estar dispuesto ir a elecciones y a primarias. Yo sé que esto no es lo que está buscando Javier Macaya, pero solo le digo que algunas veces ir contra la corriente, más temprano que tarde, termina dándote la razón y también aprecio y popularidad.

“Lo más probable es que la interpelación a Giorgio Jackson prospere”

“Nosotros estamos trabajando en conjunto en la Cámara con el Partido Republicano, porque no somos mayoría”, afirma Alessandri, quien asumió este miércoles como presidente de la comisión de Seguridad, aspecto que, dice, tienen mucho en común con la colectividad de Kast. 

—¿Van a presentar juntos una interpelación al ministro de Desarrollo Social, Giorgio Jackson, por el caso de la seremi?

—Lo más probable es que la interpelación a Giorgio Jackson prospere.

—A propósito del rol opositor, ¿avanza o no un eventual pacto de gobernabilidad en la Cámara?

—No. Los partidos de gobierno nos notificaron la semana pasada que no estuvieron dispuestos a firmarlo, por lo tanto, nosotros continuamos con la censura tomando el control de 13 de 26 comisiones.

—¿Qué razones les da la izquierda?

—Que algunos partidos de Apruebo Dignidad no estuvieron de acuerdo.

—A propósito de censuras, usted asumió este miércoles como nuevo presidente de la comisión de Seguridad, ¿cuáles serán sus prioridades?

—Como miembro de la comisión de Seguridad este periodo he estado sorprendido porque La Moneda llama a una mesa de Seguridad, pero, por otra parte, el Presidente lanza el proyecto de extorsión, sicariato y otros dos proyectos más sin participación de la mesa. Y ayer lanza la política nacional contra el crimen organizado de nuevo sin participación de la mesa, entonces estoy bastante sorprendido. No sé para qué tienen esa mesa de coordinación legislativa si todos los grandes anuncios los hacen sin consultarla. Ahora, como presidente de la comisión de Seguridad buscamos darle urgencia a proyectos como la ley de inteligencia, como la persecución del crimen organizado, como la carrera policial y la protección de las policías porque llevamos diez meses esperando urgencias del gobierno y no llegaron así es que los parlamentarios van a empezar a legislar y la Sala tendrá que expresarse de forma soberana tanto en el Senado como en la Cámara por estos proyectos que son totalmente urgentes.

—¿Ve entonces que la mesa de Seguridad para un acuerdo nacional no ha avanzado lo suficiente?

—No la han pescado, esa mesa ha sido para la foto. Nuestra bancada está molesta por ese uso y abuso político que se ha hecho de su tiempo y de su experiencia.

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