A partir de las 12:30 de este martes se desarrollará en el Centro de Justicia la audiencia de control de detención al diputado desaforado Gaspar Rivas, quien en la mañana no se presentó a la audiencia de conciliación de la querella por injurias reiteradas presentada por el empresario Andrónico Luksic, que es accionista mayoritario de Canal 13.

Inicialmente el trámite estaba agendado para las 10:00, pero Rivas no se presentó ante el tribunal y se dictó una orden de detención en su contra con el objetivo de que la audiencia pudiera realizarse. Finalmente, el parlamentario desaforado llegó al edificio a las 10:32, media hora más tarde de lo presupuestado inicialmente.

Rivas argumentó que su retraso se generó a partir de la congestión vial que se registraba en la vía que une Los Andes —desde donde venía él— con Santiago. "Es un imprevisto, un imponderable. Llegué atrasado algunos minutos, el querellante se retiró, es su derecho. Aquí estoy yo", dijo.

Tras la suspensión del trámite, el empresario lamentó la ausencia de Rivas y afirmó que "estamos de buena fe y con el propósito de que esto pudiera tener un término razonable".

Su abogado Hugo Rivera, en tanto, calificó el hecho como una "nueva falta de respeto".

En abril de este año, Luksic, estimó que unas declaraciones que hizo Rivas aludiéndolo a él en la sala de sesiones de la Cámara eran injuriosas. Por este motivo recurrió a la acción judicial.

Durante la discusión de la agenda corta antidelincuencia, Rivas se refirió a Luksic como "el máximo delincuente que tenemos en los últimos días" y añadió que "es un hijo de puta".

Cuando presentó la querella en mayo pasado, el empresario hizo un llamado para que "hagamos un esfuerzo para que no siga esta escalada de descalificaciones tan tremendas y tan grandes".

Rivas, por su parte, recibió su desafuero sin recurrir a la Corte Suprema y desistió de disculparse: "Yo no me voy a arrepentir de nada de lo que he dicho, no tengo por qué pedir disculpas por lo que siento", señaló.

 

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